miércoles, 16 de marzo de 2011

Capítulo 16

Estuvimos todo el día de compras. Mery compró un montón de cosas y yo ropa nueva. Entre la que se encontraba un maravilloso conjunto para la noche del viernes. Cuando nos quisimos dar cuenta ya era viernes tarde y estaba un poco nerviosa.

Tan nerviosa estaba que decidí meterme en la ducha y estuve como una hora dentro. Incluso Mery entro preocupada a ver si había muerto dentro. No solía darme duchas tan largas.

  • ¿Qué te pasa pequeña?
  • Que estoy muy a gusto aquí debajo.
  • Pues sal ya, que se te va a hacer tarde. Y tienes que estar perfecta.

Salí y me preparé. Me puse unos vaqueros pitillo, una camisa de cuadros larga y unas botas de tacón marrones. Mery me peino y me puso muy guapa. Y llegó el momento que todos estábamos esperando, a eso de las 7.05 llamaba a la puerta.

Mery y yo nos miramos, y durante unos segundos me quedé paralizada. Mery me cogió y me empujó hacia la puerta.

Cuando abrí la puerta casi muero, estaba guapísimo. Llevaba una camiseta de pico morada, una americana de color tostado, unos vaqueros y unos zapatos, supongo, de sus zapatos no tengo recuerdo.

  • Guau. Si quieres pasamos de todo lo que tengo preparado y vamos directamente a los postres.
  • Ni lo sueñes, primero tendrás que ganarte el postre, además, acabo de estrenar esta ropa, así que no pienso quitármela tan fácilmente. Pasa, cojo el abrigo y nos vamos.

Entró y saludo a Mery con la mano.
  • Hola Danny.
  • Es viernes por la noche en tu último fin de semana en Londres. ¿No vas a salir?
  • Que va, me han robado a mi compañera, no conozco a nadie más por aquí.
  • ¿Y las amigas de Raquel?
  • Las he visto una vez y tampoco me apetece mucho. Además si voy me preguntaran como eres, si te he visto y cosas así. Y realmente no me apetece inventarme ninguna historia. Es a Raquel a la que se le dan bien esas cosas. Prefiero ponerme una peli y pedir una pizza.
  • Pregunta sobre Raquel. ¿¡Es muy fiestera!?
  • No demasiado, le gusta salir de vez en cuando, cuando le da el mono. Pero prefiere quedarse en casa o ir al cine. Aunque no sé si es justo que te conteste a nada, no le he contado nada sobre ti.
  • Ya me dijo. Gracias.
  • No me las des, ella no ha insistido, si lo hiciera se lo terminaría contando, pero eso no se lo digas a ella.
  • Seré una tumba.
  • Ah, ten en cuenta que escuchó la entrevista del jueves en la radio.
  • ¿En la que me preguntaron por Giorgia?
  • Sí.
  • ¿Y que dijo? ¿Le has contado algo?
  • No, no quiso saber nada del tema si no era de tus labios.
  • Lo tendré en cuenta.
  • Espero que recuerdes la amenaza de la otra noche.
  • Si, y llevo sin pegar ojo dos días, por miedo a vosotros.
  • Así me gusta.

Y Danny empezó a reírse.
  • Ya podemos irnos. Mery si quieres algo o pasa algo llámame. Si no viniera a dormir te aviso y si no te aviso no te preocupes. Empieza a preocuparte a partir de la hora de comer.
  • Entendido. ¿Puedo dormir en tu cama?
  • Sí, claro. Donde quieras.
  • No te preocupes, no avisará ni vendrá a dormir, pero está en buenas manos. Mañana te pasamos a buscar para almorzar.

Yo negué con la cabeza.
  • Tiene demasiadas esperanzas, y no sabe que no soy una chica fácil.
  • Pues chica yo también pensaría lo que él piensa, vamos no has hecho nada para ser una chica poco accesible.

Danny empezó a reírse.
  • María se supone que tienes que apoyarme.
  • Ya pero también se supone que no tengo que mentir, eso me enseñaron en casa.
  • El mejor momento para demostrar lo aprendido.
  • Realmente me encanta este momento y me jode romperlo pero tenemos que irnos. Si no nos vamos a quedar sin cenar, y me muero de hambre.

Me acerque a Mery y la di un abrazo y la dije al oído en español.
  • Nos vemos a la hora de la comida.
  • Así me gusta.

Cuando salimos del apartamento Danny saco el móvil y llamó a alguien.
  • ¿Qué haces?
  • Ganarme el amor de Mery para siempre, le voy a alegrar la noche. Bueno si me quieren cogen el teléfono.

Colgó y volvió a llamar.
  • Harry, ¿estás con Dougus? ¿Y qué planes tenéis para esta noche? Pues es que Mery, ¿os acordáis de ella? Pues se ha quedado sola en casa viendo una peli, por que salgo con Raquel y como es su último fin de semana en Londres podríais ir a verla. No a ella tampoco le apetecía salir. Pues ver una peli los tres. Te mando la dirección. Ahh y llevar pizza. ¡Y yo que sé de qué le gusta! A vale, espera. ¿Cómo le gusta a Mery la pizza? - me pregunto.
  • Pues que no lleve cebolla ni nada bueno para la salud, ni verdura ni nada parecido.
  • Es como vosotros. Nada de cebolla y verdura. Pasarlo bien. Bye dude.

Bajamos y nos montamos en el coche. No tenía ni idea a donde me llevaba. Cogí el móvil para mandarla un sms a Mery, para avisarla de lo que iba para casa, pero fue en vano.
  • ¿Qué haces?
  • Pues avisar a María. Me puede matar si llegan y la pillan así de tirada.
  • Y esa es la gracia, que habrá la puerta y de repente les vea… no le digas nada.

No estaba yo muy convencida, realmente tenia gracia, pero no la iba a gustar nada.
  • ¿Qué tal ha terminado la semana?
  • Agotadora, eso de trabajar las últimas tres noches no es bueno. Casi no he ido a clase, además estando Mery aquí.
  • ¿La vas a echar de menos?
  • Muchísimo, si lo hacía antes, ahora que ha estado aquí, más todavía.
  • Sabes que me tienes siempre que me necesites.
  • Eres un cielo.

Aparto la mirada del camino y me miro mientras me sonreía. Tenía la sonrisa más maravillas del mundo.
  • ¿A dónde me vas a llevar?
  • A uno de mis lugares favoritos de Londres. ¿Cuál dirías que es el lugar más bonito en el que has estado? Donde se ven las mejores estrellas.
  • Pues, es un lugar súper especial para mí, está en un pueblo de León, en España, entre dos valles, todo rodeado de montañas. Si te tumbas en cualquier pradera puedes ver el universo completo. Tiene las vistas más bonitas del mundo, de día y de noche. Es un pedacito de paraíso en la tierra. Alguien se lo olvidó.
  • Vaya, después de eso mejor te llevo a casa y no nos volvemos a ver. No te voy a impresionar nunca.
  • Que va, me impresionas más de lo que a veces me gustaría.
  • ¿Me llevarás algún día?
  • Por supuesto.
  • Bueno, ¿te gustan los perritos?
  • No, lo siento soy vegetariana.
  • ¿Sí?
  • No – dije sin poder parar de reírme- te tenías que haber visto la cara, en plan: mierda se me ha jodido todo el plan. Pero era broma… si me encantan los perritos.
  • De verdad, no puedo contigo. Espérame aquí, ahora vuelvo.

Aparcó el coche, salió y cuando había llegado a la mitad del camino, volvió al coche, me quito el móvil de las manos y dijo.
  • No me fio de ti.
  • ¿Y si me pasa algo y necesito llamarte?
  • Pues gritas, estoy ahí enfrente.

Sonrió y volvió a salir. 5 minutos después volvió con una bolsa con lo que parecía comida.
  • Ya podemos continuar el viaje.
  • Me tienes intrigada.
  • Ese es el objetivo. Y me estoy superando. Te llevo al rincón más bonito de Londres.
  • Y alejado también.
  • ¿No decías que no querías publicidad? Aquí seguro que nadie se fija en nosotros.
  • ¿Por qué te comportas así de bien conmigo?
  • ¿Y por qué no iba a hacerlo? No sé, el día que te conocí tuve una sensación. Me miraste de una forma que me impresionó, la gente no suele mirarme así. Te brillaban los ojos y me sentí arropado. Como si me dijeras tranquilo, estoy a tu lado y podremos con todo. ¿En qué pensabas en ese momento?
  • En ese momento… Antes de verte te escuché, iba concentrada y de repente escuche una melodía y sin darme cuenta estaba delante de ti sonriendo. Me sentí un poco gilipollas. En ese momento mi corazón se encogió y luego hizo puenting. Esa canción tiene algo que hace que mi mundo se pare durante unos segundos y luego vuelva a moverse a cámara lenta. Supongo que pensé, esa canción tiene que escucharla todo el mundo.
  • Veo que te tiene loca mi canción.
  • ¿La compusiste tú?
  • Sí. ¿No me vas a preguntar por qué? ¿O en que me inspiré?
  • No, no por el momento.
  • Sabes, no sé qué pensar de ti, ni como describirte, tu comportamiento no tiene sentido.
  • Para mí si lo tiene, y no lo entiendes porque todavía esperas que me comporte como se suelen comportar las chicas contigo. Y yo por suerte o por desgracia no soy normal. Lo de la canción te lo puedo explicar, para mí la música es como un pedazo de cielo, donde las normas cambian y cada uno saca mensajes distintos de una misma canción. Una canción no es solamente lo que el compositor o el cantante quieran transmitir, sino lo que tú interpretas, lo que a ti te transmite o lo que te recuerda. Para mi tu canción tiene un significado, la he relacionado con unas vivencias personales y puede que no sean ni parecidas a las vivencias que tu quisiste expresar en ella. Pero de momento lo prefiero. Porque hacía mucho tiempo que una canción no me hacía sentir así, que no me removía las entrañas.
  • Wow… me has dejado sin palabras. Wow… ¿cuándo vas a sacar el primer cd?
  • Yo no valgo para eso, no me tocó el don musical. Y si te soy sincera no lo quiero. No podría vivir una vida así. A mí me gustaría estar detrás de todo eso. Por ejemplo, trabajar en una discográfica o en algo relacionado con música, pero nunca ser cantante, ni tocar en un grupo.
  • Nosotros tenemos una discográfica.
  • Lo sé.
  • Pero tampoco vas a pedirme nada, ¿verdad?
  • No, ya sabes, estoy loquísima.
  • ¿Y va a ser así con todo?
  • No, pero no te voy a pedir trabajo esta noche. No es el momento ni el lugar.
  • Ya hemos llegado. – dijo deteniendo el coche.

Me quede paralizada, era precioso, más bien impresionante. Se podía ver toda la ciudad, como si estuvieras arriba en el cielo y pudieras controlarles a todos. Moverles de un lugar a otro.

Danny me miraba satisfecho, había conseguido lo que buscaba.
  • Te gusta – dijo afirmando.

Yo negué con la cabeza.
  • ¿No? Entonces te encanta.

Y yo afirme, sin poder dejar de mirar al frente.
  • Es mucho más impresionante si sales y te subes en el coche.
  • Si, aunque no creo que sea bueno para el coche. – conseguí articular.
  • Pues no lo sé, nunca se ha quejado. Yo te espero arriba, yo y la comida.

Cogió la bolsa, apago el motor, las luces del coche y salió. No me lo podía creer, se estaba subiendo encima del coche, arriba del todo.

  • Pienso empezar a cenar, me muero de hambre. Como tardes mucho te quedas sin cena. – me gritó desde arriba.
  • Tú estás fatal.
  • Puede ser, pero disfruto de la vida.

Y en eso tenía razón, había una parte enorme de mí que le envidiaba. Vale que había partes de su vida que no quería, vamos que ni por todo el dinero del mundo, pero había otros pequeños detalles que me tenían loca.

Si las circunstancias hubieran sido otras y me hubiera enganchado a ellos ese verano después del Rock in Rio, como hizo Mery... Tenían todas las cualidades para que yo les siguiera por todo el mundo de concierto en concierto. Y en cierto modo me dio un poco de pena.

Si lo sé, no pienso de una forma medianamente racional, pero todo aquel que sea fan de un grupo entenderá lo siguiente.

No hay mejor sensación, ni momento en la vida, que el de ir al concierto de tu grupo favorito. Estar de pie horas esperando, compartiendo sensaciones con otras personas que comparten ese sentimiento. Y aún mejor el momento que empieza la cuenta atrás, esos 2 minutos eternos y ese estallido de música, la primera canción que te emociona, que te hace gritar, vibrar, vivir. Te sientes viva. De verdad todo el mundo debería sentir eso todas las veces que le fuera posible. Ese momento en el que mundo se apaga y solo existe la música, la que ellos tocan y la que tú vives dentro.

Y creo que un trocito de eso se había subido al techo de su coche. Y aunque no me cambiaría por nadie, ni en ese momento ni en muchos posteriores, me dió pena no haber vivido un poquito de eso antes de vivir esto.

No sé cuánto estuve dentro del coche reflexionando, abrí la puerta y subí. En eso también tenía razón, desde ahí las cosas eran mucho mejores.
  • Sí que has tardado. ¿Por qué estás tan seria?
  • Estaba pensando, es una pena haberte conocido a ti antes que al grupo.
  • Ahora sí que me has matado, me vas a tener que hacer un esquema porque de verdad es abrir la boca y sorprenderme más y más.
Yo me reí. Tenía razón.
  • No te preocupes. No tiene importancia. Espero que te sorprenda para bien.
  • Si, si la tiene. Necesito entenderte. Explícamelo por favor.
  • Vale, es complicado, me da un poco de pena no haber estado antes en un concierto vuestro antes de conoceros en persona. Vivir un concierto vuestro como una McFan. El del Rock in Rio no cuenta.
  • Bueno, ahora vivirás el concierto de otra forma. Gritarán a tu lado, Danny tío bueno, quiero un hijo tuyo... Y tú pensaras, pues yo ahora mismo podría tener como 1000 hijos suyos.
  • Que flipado, además no creo, yo estaré en zona VIP.
  • ¿Sí? ¿Vas a pedirme algo así? ¿Serás capaz?
  • No, realmente no lo haré. Que es un concierto si no estás rodeado de gente que grita y llora. Algo así no merece la pena. Para eso me pongo un DVD en el salón de mi casa. Además que ya tengo entradas. Ya te he dicho que no estoy para regalarte dinero.
  • ¿Así que piensas hacer cola?
  • Si, con mis amigos.
  • Tengo que reconocer que te admiro, y me sorprendes cada día más.
  • Así es mucho más divertido. Además ya te dije que no estoy aquí ni para buscar trabajo, ni para ir gratis a conciertos y menos aún para fardar con los amigos.
  • Bueno, espero que si estés aquí para otras cosas - dijo acercándose poco a poco, quedándose a unos pocos centímetros de mi boca.
  • Depende de a lo que refieras con “otras cosas”. A mí se me ocurren muchas cosas.
  • Pues hagámoslas todas. - dijo sin darme pie a responder, porque empezó a besarme.

Y menos mal, porque llevaba con las ganas desde el segundo en el que abrí la puerta y le vi, hacia unas 2 horas.

martes, 15 de marzo de 2011

Capítulo 15

Cuando los chicos se fueron entramos al bar a recoger un poco. Ya no quedaba nadie. La noche se había alargado, algo poco frecuente un miércoles. Mery no podía más con ella misma, estaba sentada en un taburete y recostada en la barra.

Cogí una bolsa de basura y empecé a limpiar entre las mesas.

  • ¿Qué haces? - me pregunto Joe.
  • Nada, recogiendo un poco este desastre.
  • No digas tonterías, por hoy has cumplido, vete a casa a descansar que te lo mereces.
  • No te preocupes, no estoy cansada.
  • Pero Mery si, otra que se merece descansar, es una máquina.

Mire hacia la barra y sonreí. Mientras repetía para mí, que no se vaya, que no se vaya.
  • Bueno pues nos vamos, mañana nos vemos. - me acerque y le di un beso en la mejilla.
  • Descansad - dijo Joe mientras me iba a recoger nuestras cosas de la sala.

Me abrigué, cogí las cosas de Mery y me fui hacia la puerta, cuando me di cuenta que había algo nuevo en la pared, era difícil de distinguir porque la pared estaba llena de cosas, pero esto llamaba la atención. Se podia leer: McFly Are back... Tour Above the noise 2011. A su alrededor 4 firmas. Sonreí, apagué la luz y salí de allí.

Mery se estaba quedando totalmente dormida.

  • Vamos peque, ya es hora de irse a casa.

Ella gruño. Se levantó, se puso el abrigo y dijo muy bajito.
  • Hasta mañana Joe - y dijo adiós con la mano.
  • Adiós pequeña, descansa.

Cogimos el coche y en menos de 10 minutos ya estábamos en casa. Cuando llegamos a casa nos pusimos el pijama, dejando toda la ropa esparcida por la habitación. Y tras desmaquillarnos, nos metimos en la cama. Estábamos agotadas, cosa normal si cuentas que llevábamos dos día sin parar entre trabajo y universidad. No nos dió tiempo ni a darnos las buenas noches.

Cuando desperté a la mañana siguiente era más de medio día, lo que significaba que ni me había dado cuenta del despertador. Me di la vuelta y no vi a Mery. Qué raro, lo normal en mi era que me diera cuenta de todo, tengo el sueño muy ligero.

Me levanté, fui al baño y luego salí al salón. No podía creer lo que estaba viendo, Mery estaba cocinando, eso era muy raro, puede que desayunos si hiciera de vez en cuando, pero no era muy común en ella.

  • ¿Qué haces?
  • Pues no lo ves idiota, el desayuno.
  • Se nota que estas contenta. ¿Te lo pasaste bien anoche?
  • ¿¿Que si me lo pase ayer bien?? Como no me lo iba a pasar bien con esos 4 hombres en el bar!! Raquel no me lo creo, es como no se... Diossss!
  • ¿Cómo un sueño?
  • Mejor... Como el paraíso. ¿¿Sabes cuánto te quiero??
  • Ya claro, ahora si!
  • Y siempre imbécil. ¿Oye tu no vas a la universidad?
  • Siendo la hora que es, como que no. Había pensado que podríamos desayunar, prepararnos y salir de compras y comer algo por ahí.
  • Siii, genial, porque además ya sabes que tengo que llevarla algo a mi madre de Harrods.
  • Y tú me tienes que ayudar con lo que me voy a poner el viernes.
  • Es verdad, LA CITA.
  • Oye ¿y tú que vas a hacer esa noche? ¿Quieres que hable con las chicas para que salgáis o algo?
  • Bueno... No sé, además ¿que les piensas decir?
  • Que Jack, el chico de ese fin de semana, el que conocí en Exeter, me ha llamado y quiere volver a quedar conmigo.
  • Esa es buena pequeña, pero no sé si me apetece, lo meditamos durante el día. Pero igual me quedo aquí viciándome. Hablando de viciarse, veamos que ha pasado.
  • Ya la hemos cagado, no saldremos de aquí nunca.
  • Como que no, si tienes que ducharte. Mientras lo haces yo me meto y ya está.
  • Ok, bueno recojo esto del desayuno y me meto en la ducha.

Mientras estaba en la ducha, Mery entro gritando.
  • Están en la radio, están en la radio.
  • ¿Quién cojones está en la radio?
  • McFly, quien va a ser.
  • Yo que se María, me has asustado.
  • Como puedo escuchar la radio.
  • A ver coge el iPod que está en el lavabo, ¿sabes que emisora es?
  • Pues no.
  • Pues vete al ordenador y mírala. Y luego vienes aquí y lo pones en esos altavoces, vamos donde está sonando la música.

Creo que el final ni lo escucho, ya había salido corriendo a buscarlo en internet. Volvió 1 min después, encontró la emisora y se quedó de pie observando el iPod.
  • Te puedes sentar.
  • Shhh
  • Estas fatal, si ayer estuviste con ellos tomando cervezas, no tenías que impresionarte por que hablen por la radio.
  • Por eso, ahora es más emocionante. Y ahora calla.

Empezó la entrevista unos minutos después, les preguntaron qué tal el verano, como iba la promoción del nuevo disco, la gira. El por qué del nuevo sonido, su nueva página web y así un montón de detalles de trabajo. Pero la historia no termino ahí. Empezaron con el tema personal, cosa que me hizo tensarme. Así que apague la ducha, cogí la toalla y salí. Me paré al lado de Mery, que se había sentado en la taza del water.

  • Nos han informado, que tres cuartas partes del grupo anda soltero.
  • Eso parece - dijo Harry tranquilo.
  • Aunque Danny se escucha que tú y Georgia volvéis a estar muy cerca. ¿Podría haber reconciliación?

Mire a Mery y ella a mí, ¿quién era Georgia? No entendía nada. María comprendió mi cara y abrió la boca para explicármelo, pero levante mi mano para que esperara, quería escuchar que decía Danny.

  • Georgia es una chica maravillosa y una buena amiga, pero nada más. Los rumores de reconciliación no tienen fundamentos, somos buenos amigos.
  • Vaya, las fans tienen que estar encantadas, no recuerdo a tantos McFlys libres a la vez.

Ya había escuchado suficiente, había prometido no informarme sobre él, así que salí del baño. Mery tardo un poco en salir, vamos hasta que termino la entrevista. Me estaba vistiendo cuando Mery entro en la habitación y se tiró en la cama.

  • ¿No me vas a preguntar nada sobre lo que acabas de escuchar?
  • No.
  • ¿Ni quien es ella?
  • No, prometí no enterarme de nada si no era por él, así que haremos como si yo nunca hubiera escuchado nada sobre ese tema.
  • Pero te estas muriendo de curiosidad.
  • Para nada.
  • ¿Por qué me mientes?
  • Porque la mentira es mucho más dulce.
  • Luego eres tú la que dices que enterrar las cosas en cajas no está bien. Que terminan explotando.
  • Es que es así, sino veamos mi caja cuánto tarda en explotar. Mientras tanto seré feliz guardando cosas en cajas.
  • A mí no me importa contarte la historia.
  • Que ha pasado con la defensora de secretos del señor Jones.
  • Pues que no quiere ver a su amiga sufrir por una tontería como es lo que acaba de escuchar.
  • ¿Es una tontería?
  • Muy grande.
  • Esto no me gusta. Creo que voy a decirle que se cancela lo del viernes.
  • ¡¡Tú eres tonta!! ¿Por qué?
  • Porque esto no está bien, no puedo enamorarme.
  • ¿Y por qué no vas a poder enamorarte?
  • Porque no es chico para mí.
  • Me vas a enfadar ya. Vamos a ver siéntate. Te das cuenta de lo que estás haciendo.
  • A ver hazme ver la cruda realidad.
  • A ver no eres tú la que lleva la terapia, así que cierra el pico y solo habla cuando te pregunte, que ya me has enfadado. Has encontrado al hombre de tus sueños. Tiene todas las cualidades y los defectos que has buscado en un hombre durante tu corta y miserable vida.
  • ¿Miserable?
  • Hay que darle un toque de dramatismo. Sino no tiene emoción la historia. Vamos a ver. Eres como una de esas fans, ellas cogen y aman a Danny, por ser quien es y creen amar sus cualidades, aunque realmente no le conocen y en un tío normal lo detestarían. Pero le quieren por la imagen que tiene, lo que pone un cantante. Y tú estás haciendo lo mismo, pero al contrario. Tú matarías por un hombre como él pero aborreces su imagen.
  • No sabía qué hacer ni que decir.
  • Tú crees que no te afecta, pero estas mirando más su imagen pública que lo que realmente es.
  • ¿y que se supone que es?
  • Que te he dicho que no hables. Pero voy a contestar a tu pregunta. Si le analizamos podemos decir que es un chico guapo, con unos ojos preciosos y que está bueno. ¿Conforme?
  • Si, hasta ahí bien.
  • Ok, además de eso, que supongo que es un aliciente para que alguien te guste. Es muy hipócrita decir que no miras el exterior, y más teniendo a semejante maromo. Pero sigamos, es gracioso, generoso, atento, detallista, esta algo loco, le apasiona la música. Vamos una joya. La pregunta es, ¿que no te gusta de él?
  • ¿De verdad me lo tienes que preguntar? Después de todo lo que me conoces. PUES QUE ES UNA PUTA ESTRELLA DEL ROCK.
  • Sabes lo que realmente creo, que estas acojonada, que te estas empezando a enamorar y eso a ti nunca se te dió bien. Y que lo de la fama es una excusa para justificarte, porque sabes que es lo único que te puedes perdonar. Pero que sepas que estás cometiendo el peor error de tu vida. Y te vas a arrepentir, vamos sino tiempo al tiempo.
  • Tu eres gilipollas, pues claro que estoy cagada imbécil. Y claro que me estoy enamorando, ¿Quién no lo haría de un tío así? ¿Pero tú sabes lo que puede suponer en mí que me enamore y que no salga bien? Que es famoso, que no desaparece, que sale en la prensa. Puede ser horrible seguir viéndole y estar pillada.
  • Vale y…?
  • Vale y…? eso es lo que tienes que decir a todo lo que te acabo de decir?
  • No, solo no, que eres una cobarde. Estoy harta de oírte decir este es mi futuro marido, y cuando tienes ante ti al que de verdad cumple los requisitos para serlo te rajas a la primera de cambio. Donde esta Raquel y que has hecho con ella. Esa no es la Raquel a la que yo admiro.
  • QUE TE JODAN SABES… puede que ahora mismo necesite a una amiga que me apoye y me de cariño, porque estoy asustada, porque no sé qué hacer, porque estoy sola en un puto país con gente estirada y mi mejor amiga con la que supone que puedo contar en cualquier momento, a cualquier hora, se va dentro de 3 días a su puta casa y me deja aquí sola con un marrón del 15, sin poder hablar con nadie, porque no confío lo suficiente en ellos como para contarles que me estoy tirando al jodido Danny Jones. Y tú en vez de decirme esto con amor me gritas y me llamas idiota. Solo tenía que decirme Raquel de verdad no te precipites, vete a cenar con él y conócele antes de juzgarle por su trabajo. No, tú machácame bien, eso es mucho mejor.

María empezó a reírse, cosa que no me sentó muy bien.
  • ¿De qué coño te ríes?
  • De que eres mema. Sabes que si me pongo así es para que reacciones y parece que lo has hecho en parte. Siento ser tan dura, pero Raquel esto no es para tanto, te estas obsesionando y eso no es bueno. Sabes que no estás sola, que estoy aquí para lo que necesites, puede que no esté aquí físicamente, pero como si lo estuviera. Tienes que intentarlo, te lo mereces. Y si sale mal pues ya lo arreglaremos juntas, siempre lo hacemos, no sé porque tendría que ser distinto esta vez.
  • No quiero que te vayas.
  • Ni yo irme. Pero ya sabes, este es tu momento.
  • ¿Y a quien abrazaré cuando este muy triste?
  • ¿Te acuerdas anoche en el bar? ¿Cuándo todo era negro? ¿Quien estuvo a tu lado en todo momento?
  • Tú.
  • No, yo no hice nada. Piensa quien te salvo una y otra vez.
  • Danny.
  • No ha hecho más que cuidarte y salvarte desde que te conoce. En Exeter, la noche de la fiesta, anoche.
  • Es un cielo.
  • Me ha prometido que te cuidará.
  • -¿Ya le has amenazado?
  • Si, por mí y por Manuel.
  • Pues como tenga Manuel que luchar por mi honor, vamos listos.
  • Ya, pero eso él no lo sabe.

Y nos reímos y nos dimos un abrazo gordo gordo.
  • Así que nos vamos de compras no? – dije con una gran sonrisa.


POV María


Unos cuantos años después.

Era una tarde de verano, acababa de llegar a casa y ya aparecía Liam con cara de querer algo. Se sentó en un taburete de la cocina y se quedó mirando.

  • Habla, ¿qué quieres?
  • No quiero nada.
  • UU. Qué raro, tienes la cara de querer algo.
  • Pues no; solo quería contarte algo.
  • ¿Estas embarazado? ¿Como se lo vamos a decir a tu padre?
  • ¿¡Has oído la expresión se pega todo menos la hermosura!? Eso te pasa con papa.
  • Ya, que le vamos a hacer, tu padre es mucho más feo que yo, pero vamos hay que quererle igual.
  • Vale mama, que quería contarte algo antes de que vengan todos a cenar.
  • Suéltalo ya que me estas poniendo nerviosa.
  • Quiero dedicarme al mundo de la música.
  • ¿Era eso? Ya lo sabía.
  • ¿Qué ya lo sabias? Pero si le he decidido hace dos días.
  • Eso es lo que tú crees, yo lo sabía, y tú también, aunque creas que lo decidiste hace dos días.
  • Entonces te parece bien.
  • Si es lo que tu deseas, quien soy yo para decirte que no. Lo que no entiendo muy bien es por qué hablas conmigo este tema. Soy de los pocos de tu familia que no puede ayudarte.
  • Pero me puedes ayudar de otra forma. Con la tía Rachel.
  • ¿Con la tía Rachel? - no entendía muy bien.- ¿No me digas que Chris quiere lo mismo?
  • Si, aunque no sé porque te extrañas, viviendo en una familia como esta y cuando te regalan siempre tanto por navidad como por tu cumpleaños instrumentos o entradas para conciertos.
  • Ni se te ocurra decirle esto a tu tía, un día de estos mata a tu padre y a tus tíos.
  • Pero no entiendo a la tía, porque no quiere que seamos músicos? Si a ella le encanta su trabajo y la música.
  • A ver, sabéis que os va a apoyar, puede que al principio os grite, nos grite, y sobre todo les grite. Os va a ayudar en todo lo que pueda, ya sabes que es buenísima en su trabajo. Pero ella sabe lo duro que es esto, ella ha visto muchos fracasos de gente que tenía mucho talento, y no quiere que su familia sufra. Tiene una forma muy peculiar de pensar. Teníais que a verla visto cuando conoció a tu tío. ¿Y cuando pensáis dar la noticia?
  • Esta noche.
  • A todos a la vez, ¿esta noche en la fiesta de cumpleaños?
  • Sí.
  • Os mata. Pondré cosas de plástico para que no haya accidentes.
  • Mejor si hay gente, puede que no se enfade tanto.
  • Después de 16 años a su lado todavía no conoces a tu tía. Que crees que hará cuando se enteré, se enfade y cuando vea a cuatro energúmenos haciendo planes y haciendo llamadas de trabajo.
  • ¿Eso va a pasar?
  • No hay duda que eres hijo de tu padre. Si lo vais a hacer esta noche habrá que cambiar la cena y estar preparados. Si en algún momento de la noche, cuando tu tía cambie de color y yo diga Liam puedes traer agua. Tú cojas inmediatamente a todos los enanos y te los lleves abajo al garaje a hacer lo que más te guste. Porque te aseguro que se va a liar. Ya ahora vamos de compras que hay que hacer la cena favorita de tu tía.

Eran las 7 y estaba todo preparado, la gente empezaba a llegar. Estaba un poco nerviosa por todo lo que iba a pasar. La conocía como si la hubiera parido, muchos momentos juntas, demasiados. Era mi hermana, no de sangre pero nuestra había demostrado que a veces la sangre no es importante para querer a alguien como si lo fuera. Y al igual que yo la conocía, ella me conocía a mí, y no tardo ni 5 min en mosquearse.

  • Ohoh, algo va mal. María esconde algo.
  • Que voy a esconder.
  • ¿Estas embarazada otra vez morena? – dijo Danny con una gran sonrisa.
  • No tiene nada que ver con ella, es sobre mí. Ha hecho lasaña. Solo la hace cuando me voy a enfadar. ¿Danny que pasa?
  • Creo que soy inocente, porque no se nada. Si no habría traído la guitarra, sé que no te puedes enfadar conmigo cuando tengo una guitarra en las manos. – y se acercó para besarla. Pero no lo consiguió. Raquel se apartó.
  • Hasta que no descubra lo que pasa aquí no hay besos.

Danny me miro como diciendo, haz algo y dilo ya.
  • Ves cosas donde no las hay. Solo me apetecía hacer lasaña, ya sabes que a Tom le encanta.
  • Ves, no pasa nada. – dijo Danny.
  • Puede que a este le engañes, pero a mí no, cuando termine la noche veremos.

Si, ahora ya estaba segura, se iba a liar.

La cena fue genial, muchas risas y buenos momentos en familia. Llego la hora de sacar la tarta y las copas para brindar. Y llego la hora de los regalos, cada uno dio el suyo y cuando estaban todos entregados, Liam y Chris se levantaron.
­ Nosotros tenemos una última sorpresa.

Mire a Rachel para ver que hacía, cuando vio como Liam y Chris se levantaban se tensó y se levantó de las rodillas de Danny, quedándose de pie.

  • ¿Qué pasa amor? – le pregunto Danny.
  • Aquí viene lo que estaba escondiendo Mery. Te dije que algo pasaba.
  • Vaya tontería, tendrán alguna movida para Tom.
  • No Danny. Ya verás.

Mientras los chicos cogían aire y decían.
  • Tras mucho hablar del tema y meditarlo hemos decidido intentar suerte en el mundo musical. Queremos montar un grupo.

Todos estuvieron callados durante unos segundos. Liam y Chris se pusieron nerviosos ante el silencio del salón.
  • ¿No vais a decir nada? – pregunto Chris.

Los cuatro se miraron entre ellos, se levantaron y corrieron a abrazar a los chicos. En ese momento un jaleo y una alegría invadieron el salón. Todo el mundo parecía contento, menos Rachel que se había quedado paralizada.
  • Tranquila – la dije acercándome a ella – no es el fin del mundo.
  • ¿Tú lo sabias? ¿Desde cuándo?
  • Desde esta tarde.
  • ¿Quien más?
  • Solo yo. Tranquilízate y no la líes.
  • Estoy muy tranquila.

Cogió y silbó para que todo el mundo se callara. Todo el mundo la miró y presto atención.

  • Veamos, así que os queréis dedicar a la música. Montar un grupo.
  • Si mama. ¿Qué te parece?
  • Pues a ver, tendremos que hablar un poco del tema no, antes de que esos cuatro empiecen a sacar contratos y llamar a sus contactos.
  • Vamos Raquel, es su sueño, no dramatices. – le dijo Danny acercándose.
  • No estoy dramatizando Daniel, y claro que es su sueño, no hacéis más que regalarles guitarras y más guitarras.
  • Liam ha llegado el momento de ir a por agua.

Raquel estaba realmente enfadada.
  • ¿Y que vas a hacer? ¿Oponerte a esto?
  • No quiero una vida así para mi hijo y mi sobrino.
  • Una vida así, así como la nuestra. No creo yo que este tan mal.
  • Ellos no son vosotros y el papel de los Rolling está cubierto Estados Unidos tubo a los Rolling, Irlanda a U2 e Inglaterra a vosotros.
  • Pues creo que ya es hora de que venga gente que nos supere.
  • Así que ya está decidido, no vamos a sentarnos a hablarlo o a ver posibilidades, los niños quieren montar un grupo y lo hacen.
  • ¿Y tú que propones hacer? Decirles que no lo hagan. Quien eres para decirles que no.
  • Pues su madre, que te parece si llega tu hija ahora y te dice que se va unir al grupo también.
  • No lo va a hacer, es muy pequeña.
  • Tiene la misma edad que Dougie cuando empezasteis.
  • Pero ella es más lista, va a ir a la universidad.
  • Pues puede que yo también quiera que mi hijo y mi sobrino vayan a la universidad antes de decidir que quieren montar un grupo de música. Recuerdo que trabajo en esto y veo una realidad que vosotros desde la cima no veis.

Decidí intervenir, estos iban a terminar pegándose.
  • Vamos a ver, tranquilizaos un poco y dejar de gritaros.
  • No nos estamos gritando. – dijo Danny bajando su tono de voz.
  • Pongamos un poco de cordura en todo esto. Y como alguno vuelva a gritar se va de mi casa. ¿Esta todo claro verdad? Veamos, los chicos quieren montar un grupo, bien, nos puede gustar más o menos, pero es lo que quieren. Raquel sabias que esto iba a pasar, es normal y más Chris, vive en una casa en la que las paredes son altavoces. Yo creo que tenemos que hablar con ellos, sentarnos tranquilamente y que nos cuenten lo que quieren hacer. Y vosotros que sois los que sabéis de estas cosas ayudarles y aconsejarles. Pero lo de los agentes, contratos y llamadas lo dejamos para más adelante. ¿No creéis? ¿Rachel?
  • Vale, me gusta tu idea. Por eso te cuentan a ti estas cosas ¿verdad?
  • Por eso y porque saben que yo tengo poco que hacer en toda esta movida. Sois vosotros 5 los que tenéis sus futuros en las manos.

Todo volvía a tranquilizarse, era la jefa. Danny sonrió, sabía lo que estaba pensando y me guiño un ojo. Luego abrió los brazos y sonrió a Rachel. Ella se hizo la dura y fue con los morros hasta él. Cuando llego a sus brazos Danny los cerró y la abrazo con dulzura.
  • Te tenías que haber traído la guitarra.
  • Eso parece – dijo besándola en la cabeza. – no te gusta nada esto ¿verdad?
  • Nada de nada.
  • Te quiero.
  • ¿Con eso debería bastar?
  • A mí es lo que hace levantarme de la cama todas las mañanas.

Y se dieron un dulce beso.

viernes, 11 de marzo de 2011

Capítulo 14 - Parte 3

Mientras en el escenario, los chicos preparados empezaron a tocar.

  • Buenas noches, esto es Shine a light.

http://www.youtube.com/watch?v=TcPIzqn0QC0&feature=related

Tenía una visión completa de todos y no pude parar de reírme en toda la actuación, Mery junto con Dougie y Harry habían inventado un baile, en plan mímica y estaban levantados bailando y cantando a grito pelado. Eran un cuadro, pero lo hacían muy bien. No podía parar de reírme.

En ese momento pasaba por allí Joe que me miro algo extrañado porque no entendía porque no podía parar de reírme. Señale a donde estaban los tres bailando y Joe también empezó a reír.

  • ¿Cómo es que no estas allí con ellos haciendo el tonto? Si a ti te encantan esas cosas.
  • Me apetecía estar sola y pensar.
  • ¿Una noche dura?
  • Horrible. Pero espérate que todavía no ha terminado, de todo puede pasar.
  • ¿Todo bien con Danny? ¿Se estará comportando?
  • Sí, es un encanto. Está un poco loco.
  • Ni que estuvieras muy cuerda.
  • También es verdad.

Nos reímos y nos dimos un abrazo.
  • Lo has hecho muy bien esta noche. Además el bar está lleno.
  • Creo que eso se lo tienes que agradecer a Danny y a los chicos.
  • Bueno, pero si no fuera por ti, no estarían esta noche aquí.

Yo le sonreí y le abrace fuerte.
  • Te dejo sola para que pienses. Aunque yo que tu estaría contenta y orgullosa.
  • Gracias Joe.
  • A ti pequeña.

Y se fue guiñándome el ojo.

Cuando terminaron con Shine a Light y cuando consiguieron que todo el mundo se callara, tras dar las gracias como unas mil veces empezaron a tocar otra canción, sin decir nada. No había escuchado esa canción en mi vida, pero parecía que era la única, porque los demás estaban totalmente entregados.

http://www.youtube.com/watch?v=5VVeIZp_C9E&feature=related

La canción era la cosa más bonita que había escuchado nunca, la voz de Danny me mataba, no podía cantar tan bien. Me gustó tanto que me emocione y un par de lágrimas se me escaparon. Lo que me faltaba ya, llorar también. Noche completita.

Pensaba que todo iba a terminar aquí, pero lo que cantaron después sí que hizo que mi corazón se parara durante unos segundos y volviera a latir, si, hablando claro, morí por la canción y volví a revivir, sea dicho que también por la canción.

  • Muchas gracias, ahora vamos a tocar una canción muy antigua, pero que fue compuesta aquí y que comparte nombre con este bar. Va por ti Kate.


Así fue como morí la primera vez, aunque no fue la única. Danny me miro y me guiño el ojo, Mery se dio la vuelta y me sonrió. Tom se quitó la guitarra y se sentó al lado de Harry. ¿Por qué se iba Tom del escenario? No podía articular palabra y menos movimiento.

http://www.youtube.com/watch?v=Q1wiItHvQkQ&feature=related

No podía creer que la estuviera tocando. Era la canción perfecta. No sé en qué momento de la canción, pero empecé a llorar, pero a llorar mucho. Tampoco recuerdo cuando vino Mery a mi lado, solo recuerdo a las dos, abrazadas encima de la barra, escuchando la canción y llorando. No puedo recordar si Mery lloraba o no, pero yo si lo hacía.

Nada más terminar de cantarla y como cierre a la canción cantó un trozo de la canción de If U C Kate, no estaba entera, pero ahí volví a morir. No entendía como podía provocar su voz en mi esa sensación de abismo, de estar a punto de caer en picado, un gran nudo en el estómago.

http://www.youtube.com/watch?v=otH9SqyPuyE&feature=related

No sabía porque, pero no podía parar de llorar, y tampoco sabía muy bien porque lloraba. Porque además lloraba y sonreía.

  • Tu cada día estas peor, ¿te das cuenta que estas llorando y sonriendo a la vez?
  • Yaaahh! - dije llorando.

Y nos empezamos a reír. Mery se bajó de la barra, cogió un vaso de agua y me lo dio.

  • Venga tranquila, tienes que ir a agradecerles la actuación e invitarles a una copa. Así que corre, vete al baño, y cuando estés más perfecta que ahora sales con una gran sonrisa. Les das un abrazo a todos por las molestias y fin.
  • Vale jefa.
  • Así me gusta, que hagas lo que te digo.
  • Zorra manipuladora.
  • Yo también te quiero. Así que corre, vete.

Y se alejó dónde estaban los demás, esta niña es la hostia. Pero tenía razón, así que me fui al baño, me mire en el espejo y dije, oh que cara.

No podía salir así a ningún lado, parecía que hubiera llorado un océano, salí corriendo a buscar mi bolso para poder retocarme. Cuando llegue a la puerta estaba Danny sentado en mi lugar favorito del bar, o incluso el favorito del mundo en algunos momentos. Estaba con los ojos cerrados, transmitía tranquilidad, estaba guapísimo.

Me acerque poco a poco, no quería asustarle. Me senté entre sus piernas y le abrace. Danny abrió un ojo y sonrió, pero no dijo nada, solo siguió abrazándome. Estuvimos así un buen rato, menos de lo que me hubiera gustado, pienso que podría haber sobrevivido así durante meses, sin necesidad de moverme.

  • ¿Ya estas mejor? Te he visto llorar mucho.
  • Si, puede que me haya emocionado un poco.
  • ¿Un poco?
  • Bueno o mucho.
  • ¿Entonces te ha gustado?
  • Gustarme, gustarme, yo diría que me ha encantado. Habéis estado geniales, vamos sois geniales.
  • Eso ya lo sabía.
  • Eres un creído.
  • Eso también lo sabía.
  • Me alegra que seas consciente de tus limitaciones, ¿que haces aquí?
  • Abrazarte creo.
  • ¿Y antes de que yo llegara?
  • Tocar aquí me ha recordado muchas cosas y más tocando Not Alone.
  • Me encanta esa canción.
  • Ya me he dado cuenta.
  • No la tocareis en la nueva gira, ¿verdad?
  • No sé, estamos montándolo todavía.
  • Pues no la toquéis.
  • Eres muy rara, pero si te encanta la canción. ¿No deberías decirme que la tocara?
  • ¿¡Has visto como me he puesto esta noche?!
  • Claro que lo he visto, me has preocupado un poco, hasta que ha llegado María a tu lado. ¿Entonces no quieres que vuelva a tocar esa canción en tu presencia?
  • Bueno... puede que nunca sea exagerar, mejor borramos esta conversación y ya vosotros decidís que tocáis y donde.
  • El no contesto nada, solo se reía. Apoyó su barbilla en mi cabeza.
  • ¿Y tú a que venias aquí?
  • A por mi bolso, que de tanto llorar se me ha quedado una cara horrible.
  • A ver - dijo mientras me levantaba el mentón- pues si chica, parece que llevaras 2 días llorando, dios no es tu mejor día.

Que cabrón, pensé. Sabía que en parte era de coña, pero realmente estaba horrible. Así que decidí hacerme la herida y sensible para devolvérsela.

  • Dios estoy horrible, no me mires - volví la cara y la junte contra su pecho, pobre camiseta blanca pensé. Y comencé a hacer que lloraba.
  • Joder, sí que estás sensible hoy.
  • Noooo, es que has sido muy cruel. Diossss!
  • Vamos tonta, no te pongas así, si sabes que era para picarte.
  • Noooo, realmente tú piensas eso.
  • De verdad que no.
  • Entonces qué piensas - dije haciendo pucheros y sin separarme de su pecho.
  • Que eres preciosa. Maquillada, sin maquillar, vestida, desnuda, sobretodo desnuda... Vamos que me encantas.
  • ¿¿Te encanto??
  • Así es. Me encantas.
  • Bueno es normal, soy una belleza.

Y me empecé a reír. Me di la vuelta y le mire. En seguida cambio su cara de preocupación a otra de… te voy a matar.

  • Te mato, no sabes lo mal que me sentía.
  • Te lo merecías, por decirme esas cosas.
  • Pero si sabias que estaba bromeando.
  • Yayayayaya.

Nos reímos juntos, sin dejar de mirarnos. Nos fuimos acercando más y más hasta que me besó. Un beso corto y dulce. Se separó de mí y se quedó mirándome unos segundos, me acaricio la cara y volvió a besarme.

En ese momento llego Tom, carraspeo y nosotros le miramos durante unos segundos y nuestras miradas volvieron a encontrarse.

  • Siento interrumpir, creía que estabas solo y como no salías me estaba preocupando.
  • No te preocupes estoy bien.
  • Ya veo. Bueno pues os dejo.
  • No, espera Tom, yo tengo que ir al baño y salir a invitaros a tomar algo.

Hice fuerza para levantarme, pero Danny me sujeto.
  • ¿Te vas a levantar sin ni siquiera despedirte?
  • Ni que no te fuera a ver dentro de 2 min.
  • Pero ahí fuera no podré hacer esto.

Me cogió por la barbilla y por la cintura, me dio un beso de despedida, pero vamos después de una despedida así era complicado separarse de él.
  • Ya dejo que te vayas - dijo cuando terminó.
  • Ahora la que no se quiere ir soy yo. - y le besé.
  • Ya está - dije cuando me forcé por terminar, aunque no tenía muchas ganas de irme.

Me levanté cogí el bolso y me fui hacia la puerta. Tom seguía en la puerta y no sé muy bien porque, pero fui y le abrace.

  • Muchas gracias por tocar esta noche, habéis estado geniales, y me habéis salvado. Gracias - y le di un beso en la mejilla.
  • No tienes que agradecerme nada, dáselas a Danny, no me dió opción.
  • Creo que ya se lo he agradecido por hoy.
  • Bueno, veamos, si contamos que me debías una por la noche que te salve del borracho, la que te invité a ese maravilloso local de moda, lo de hoy... Y contando lo de la noche que nos conocimos, que no cuenta, solo queda lo del almacén... No sé a ti, pero lo que es a mí, no me salen las cuentas.
  • Vamos a ver majo, primero ¿qué es eso de hacer una lista con las que te debo? Así no empieza bien la historia. Y segundo, puedes hacer el favor de no analizar delante de tus amigos las veces que nos hemos acostado si yo estoy delante.
  • Así que si tu no estas puedo comentarlo con los chicos.
  • ¿Cambiaría algo que te dijera que no lo hicieras? Como si no lo fueras a hacer. Además quién te dice que yo me lo voy a guardar en secreto. Estoy segura que Mery se muere por saber la historia del almacén.

Le guiñe un ojo y salí de la sala. Llegué al baño, me retoqué y volví al bar, un poco más animada, al fin había terminado la noche de trabajo, al menos en parte.

Ya podía relajarme y disfrutar un poco de la noche, teniendo en cuenta que hacia menos de dos horas que había echado un polvo en el almacén, puede que la noche no había sido tan mala como me parecía.

Llegue a la barra y desde ahí llame a Mery y los demás para que se acercaran. Cuando llegaron todos, bueno menos Danny, que no tenía ni idea donde se había metido...

  • Bueno, quería decir unas palabras, sabéis si va a tardar mucho Danny en salir de donde quiera estar?

Se encogieron de hombros, menos Tom, que señalo hacia el fondo del bar, donde Danny hablaba con unas chicas. Cosa que si me pico un poco más de lo normal.
  • Bueno, pues como parece ocupado, empiezo sin él.
  • Por fin, ese brillo en tus ojos, menos mal. - dijo Mery gritando.
  • ¿Qué coño estas diciendo? - dije muy tensa porque sabía a qué se refería, esta niña tiene el don de leer mi mente.
  • Nada, que tienes el brillo de invitarnos a una copa para celebrar la alucinante actuación de McFly en este nuestro bar. ¿A que si?

Todos rieron y Mery se puso un poco roja, aunque no le duro mucho, teniendo en cuenta todas las tonterías que había hecho esa noche.
  • Pues sí, Mery das asco cuando haces eso, pero bueno quería agradeceros a los cuatro lo de esta noche, ha estado genial. Así que invito a una ronda para celebrarlo.
  • Genial - grito Dougie. Esto es jodidamente bueno, yo me siento a escuchar tocar a estos dos, hago el tonto y al final me invitan a cerveza. Esto de estar en el grupo cada día está mejor.
  • Brindo por ello. - dijo Harry.

Y todos reímos. Me puse a servir, todo el mundo quería cerveza. Cuando le pregunté a Amy me dijo que no quería nada, que se iba a casa, era muy tarde para ser miércoles. Ya ves pensé, mañana iba a flipar. Me despedí de ella con un gran abrazo, la pregunté que si le había gustado la noche y me dijo que no tenía palabras, que había estado genial. Así que nos despedimos hasta la mañana siguiente, aunque no tenía muy claro si iba a poder levantarme.

Amy dió besos a todos y se fue. Cuando se fue me serví una cerveza y salí de la barra. Me abrace a Mery y la di un beso en la mejilla.

  • Ahora quiero hacer un brindis - dije sin soltar a Mery.
  • Por mí, perfecto, llego a tiempo - dijo Danny - ¿oye y mi cerveza?
  • ¿Pues ves esa cosa que está en la barra? ¿esa que hecha cerveza si le das? Pues entra y ponte una.
  • Joe no me deja entrar, luego dice que me cargo las cosas.
  • Joe - grite- ¿te importa que Danny entre a servirse una cerveza?
  • Bueno… ¿te haces tú responsable de lo que pueda liar?
  • Sí, yo respondo por él. Ala solucionado, corre ponte una cerveza. Y ya puedes no romper nada si quieres que se repita lo del almacén.
  • Ohhhhh!! Dios Danny... - grito Dougie.

Harry se levantó y me abrazo.

  • Así me gusta, déjale las cosas claras a este cantamañanas.
  • Vamos Danny que quiero brindar. - le implore.
  • Es que no se hacerlo - dijo poniendo morritos.
  • ¿En serio? Pues vaya rockero de palo. ¿Y si no quiero servirte?
  • Por favor...

Y me sonrió, aunque mirándome con esos ojos habría sido suficiente.
  • Mira que eres inútil, anda aparta.

Me metí detrás de la barra, cogí una jarra y fui hacia el grifo. Danny se acercó por detrás y me abrazo poniendo sus manos en mi cintura.
  • Muchas gracias. - dijo en mi oído y empezó a mover su mano por mi muslo.
  • Ten cuidado con lo que haces con tus manos.
  • Pero si Amy ya se ha ido, y esos cuatro lo saben todo.
  • Mira a tus 11. ¿Ves a esas chicas?
  • Si, son unas fans, he estado hablando antes con ellas.
  • Pues no dejan de observarte.
  • Ya veo. Y no te gusta que me miren.
  • No es eso, es que esa son las que luego empiezan los rumores en internet.
  • ¿Te estas escuchando? ¿Entonces qué piensas hacer el viernes? No te puedo llevar a cenar a ningún lado, porque en cualquier lado puede haber alguien que me conozca.
  • ¿A es que no vamos a cenar en tu casa?
  • ¿No hablaras enserio verdad? - dijo cogiéndome del brazo y poniéndome uno frente al otro.
  • Claro que sabía que no íbamos a quedarnos en tu casa a cenar, pero entiéndeme tú ahora, te están mirando Danny.
  • Pero es que esto puede pasar en cualquier momento, yo no quiero esconderme, si me apetece besarte, pues quiero poder hacerlo. Me gustas Raquel, lo entiendes, no sé si tanto como para casarme o tener una relación seria, pero si para besarte ahora mismo si me apetece.
  • Danny sabes que a mí también me gustas.
  • Puede ser, pero ahora mismo te preocupa más que piensen ellas de ti que lo que pienso yo.
  • No es verdad, estas sacando las cosas de contexto.
  • ¿A si? Pues bésame.
  • No me pidas eso por favor.
  • Ya me parecía.

Cogió y salió de la barra tirando una banqueta al suelo. Yo me enfade tanto conmigo misma que cogí la cerveza que le había servido a Danny y la tire contra el suelo. Lo que hizo que todos me miraran.

Joe también miro, parecía sorprendido de que fuera yo la que había liado toda aquella. Le pedí perdón y me puse a recogerlo. Mientras recogía Mery se acercó a echarme una mano.

  • María soy gilipollas.
  • Lo que no entiendo es porque te quedas aquí en vez de ir a buscarle y explicarle todo.
  • Porque mira la que he liado, como me vaya sin limpiarlo Joe me mata.
  • Y para que estoy yo aquí, sino es para salvaste la vida, así que corre.
  • Pero no sé que decirle.
  • Dile lo que sientes, si le gustas de verdad tendrá que entenderlo, aunque tú también tienes que ceder un poco. Recuerda que para que las cosas funcionen tenéis que ceder un poco los dos.

La abracé, la di un beso y salí de la barra. Imaginaba donde estaba, así que me fui para ya. Cuando llegue estaba tirado en el sofá con los cascos puestos. Realmente estaba con mis cascos puestos aunque vi que era su iPhone lo que estaba escuchando, ¿porque llevaba los cascos en el bolso si el iPod estaba en casa?

Pero bueno eso no era lo importante. Me acerque hasta él, le toque la pierna para que me hiciera un hueco. Me miró, se le notaba enfadado, flexionó sus piernas y me senté a su lado.

Se quitó los cascos y dijo.

  • Siento haberlos cogido sin permiso, necesitaba escuchar algo de música.
  • No te preocupes, Danny, no te enfades por favor. Sé que me he portado como una imbécil.
  • No es eso, pero parece que te importa más de lo que pensabas quien soy.
  • Deberías de saber que no es por ti, por lo que eres. Me encanta como eres y a lo que te dedicas, pero tengo mucho miedo. Y siento mucha presión. Porque sé de qué forma hablan las fans de las chicas que salen con vosotros, porque todos mis actos son juzgados por tus tres "hermanos", incluso Tom ya me ha puesto etiqueta sin apenas conocerme. Puede que me esté adelantando, pero si esto sigue así la prensa se enterará, la gente comentará, y eso es mucha presión. No es que quiera esconderme y claro que si me apetece besarte lo haré en público aunque estén mirando todas las fans del mundo, pero te conozco hace un mes y necesito asimilar todo lo que está pasando. Solo te pido que no te enfades y seas un poco comprensivo, es duro asimilar que el chico que te empieza a gustar es un cantante famoso y todo lo que puede suponer eso en mi vida. Y no me voy a poner en lo negativo, no voy a contarte el miedo que tengo a que me rompas el corazón. En resumen se podría decir que estoy acojonada.
  • Dios, ahora que te digo yo. Veamos... Siento haberme puesto tan bruto, no era justo, pero me frustra no poder darte un abrazo o un beso. Me he comportado como un niño pequeño. No quiero que te sientas presionada por nada ni nadie, nadie te juzga. A Harry y Doug les has caído genial y Tom, aunque no lo vaya a reconocer todavía, sabe que te ha juzgado mal, hoy se ha dado cuenta. Las fans, puede que haya de todo, y es verdad que son todo para nosotros, pero no van a modificar mi vida personal, porque eso significaría que tendría que casarme con ellas, sería la única forma de que estuvieran contentas. No pienses en lo que puede pasar si... Ni para bien ni para mal, espero de verdad no hacerte daño. No quiero discutir contigo, quiero que vivamos esos momentos de emoción e ilusión, ese no sé que del comienzo, que todo es bonito y las discusiones no entran en ese paquete.
  • Me parece bien - dije con una sonrisa partida.
  • No se te ve muy animada.
  • Está siendo una noche rara.
  • No debería haber venido.
  • No digas gilipolleces, me ha encantado que vinieras, vuestra actuación, verte... Lo estaba deseando.
  • ¿A si? ¿Así que me echabas de menos? - dijo acercándose poco a poco.
  • De verdad no puedo contigo. Te gusta tocarme los huevos eh!
  • No, realmente me gusta jugar contigo. - y me besó.

Mientras en la puerta Dougie y Mery nos observaban, sin hacer ni un ruido. Cuando nos besamos se pusieron a dar saltitos. Luego se miraron, se rieron y se fueron corriendo para que no les viéramos. Además de salir corriendo a informar a los demás de lo que estaba pasando.

Nosotros tardamos 5 min en salir. Cuando llegamos a donde estaban los demás, incluido Joe, le miré y le dijé.

  • Siento muchísimo lo que he hecho antes. De verdad. No sé que me ha pasado.
  • Fíjate que yo si se lo que te ha pasado, te ha pasado que Danny Jones está demasiado cerca de ti y se pega todo menos la hermosura.
  • Joder con Joe, no sabía que tenías tan mala imagen de mí.
  • Y no la tengo, pero no me transmite confianza lo que está pasando entre vosotros. Esperemos que sean locuras mías nada más.

Danny me miró y yo solo me encogí de hombros. Joe cogió y se fue. Tendría que hablar mañana con él, no entendía nada. Pero por hoy ya era suficiente, no quería más movidas.

A la noche no le quedaba mucho. Yo entré a la barra, pregunte si alguien quería algo de beber, a lo que solo contesto Danny. Le puse una cerveza, yo pensé en ponerme otra, pero me di cuenta que tenía que conducir hasta casa, así que preferí no tomar nada más.

La noche terminaba, no quedaba mucha gente en el bar. Media hora después, entre risas y bailes ridículos, los chicos dijeron de irse, no sabía cómo habían venido, pero como tuvieran que conducir íbamos mal. Tom dijo que él estaba bien, habían venido todos en un coche, así que no pasaba nada. Nos despedimos, Mery con mucha pena, y quedo pendiente otra cuando Mery volviera de visita.

Les acompañé a la puerta para despedirme de Danny.
  • ¿No necesitas que os llevemos a casa no? Porque si no llamas y traigo el coche.
  • Vas tu bueno para llevarnos a casa, además he traído mi coche.
  • Chica previsora.
  • Es que no esperaba que un Príncipe viniera hoy por aquí.

Me sonrió.
  • Nos vemos el viernes. Te paso a buscar a las 7.
  • ¿A dónde me llevas?
  • Es sorpresa.
  • Y que me pongo.
  • Algo que sea fácil de quitar.
  • Imbécil.

Se acercó y me besó.
  • Yo que sé, casual, pero muy guapa. Vamos no vamos de boda tampoco.
  • Eso es fácil.

Volvió a besarme.
  • Vamos Danny que me muero de sueño, grito Tom desde el coche.
  • Corre, no les hagas esperar.
  • Buenas noches princesa.

Y nos dimos un beso, largo e intenso. Luego salió corriendo y se montó en el coche. Esperé a que se fueran y me despedí con la mano. A mi lado estaba Mery, abrazada a mí. Otra que estaba algo perjudicada.