lunes, 11 de junio de 2012

Capítulo 18


Esa noche no pude conciliar el sueño. No ayudaba que fuéramos en el autobús y mucho menos la presión de volver a ver a Danny la noche siguiente.

Aceleraba mi cerebro de forma intencionada, creyendo que así podría encontrar una respuesta. Pero la respuesta no me la podía dar mi cabeza por mucho que me forzara a ello. No confiaba en Danny, ni en él ni en nosotros como pareja y ese era parte del problema.

En parte había decidido escucharle porque quería confiar en él, en nosotros. Quería que si de verdad el destino y la gente pensaba que debíamos estar juntos, no fuera yo quien les llevara la contraria.

Pero me iba a costar volver a confiar. Y seguía asustada por todo aquel dolor que sentía, por ese año que no se podía borrar por un par de canciones al pie de una puerta de hotel. Era todo un poco más complicado.

Lo que si debía parar era mi comportamiento con Kate, estaba pagando con ella algo de lo que no era ni remotamente culpable. Aproveché mi falta de sueño y me levanté a hacer café. Mientras esperaba que la gente se despertara cambié todos los temas de twitter, tumblr, facebook. No me podía cambiar el color de pelo en ese preciso momento, al menos tenia que cambiar eso.

Cuando Kate se despertó, recorrió el autobús medio desnuda, como hacia cada mañana de camino de su cama al baño. Después de observarla las dos primeras semanas, llegué a la conclusión de que no era del todo consciente de ese paseo al baño.

Serví una taza de café y me acerqué a su cama a esperar a que volviera. Al verme allí sentada se quedó un poco sorprendida. En la última semana no le había dirigido casi la palabra y si lo hacia era solamente para cuestiones laborales. Pero no hizo preguntas, cogió la taza de café y se sentó a mi lado.

Debía pedirla disculpas por mi comportamiento esos días, pero no sabia como hacerlo. Y finalmente habló ella.
  •    Siento que te hayas sentido traicionada, de verdad no era mi intención. Nunca quise tomar partido por Danny. Solo quería ayudar. – sonaba realmente arrepentida.
  •    Lo se, no debería haberte tratado así estos días. Pero de verdad no me esperaba algo así y menos esperaba que todos vosotros lo supierais y nadie me llamara o me contase nada.
  •    ¿Qué esperabas que hiciéramos? Tienes que entender que no podíamos hacer otra cosa. No íbamos a meternos en vuestra relación.

Y me sentí idiota por haberla tomado con ella. Tenía razón, era nuestra relación y nadie tenía porque meterse en medio. Kate continuó hablando al verme la cara.
  •    ¿Qué tal estás? - estaba preocupada.
  •    No lo se muy bien. Estoy algo contrariada, no sé que hacer.
  •    Escúchale, te mereces ser feliz. - sonrió levemente.
  •    No se si eso va a bastar y si realmente Danny puede hacerme feliz. - sentía que no iba a servir de nada, que estaba perdiendo el tiempo.
  •    Bueno, el no ya lo tienes.

En eso tenia razón, después de todo no se iba a complicar más la historia. Solo esperaba que no tuviera secretos turbios que contarme.

Me pasé el resto del día imaginando lo que podría pasar horas después. Imaginando que me cantaría, que pasaje de nuestra relación contaría o que oscuro secreto me confesaría. Pero a cada hora que pasaba, mis historias eran cada vez más grotescas.

Me vestí de forma especial esa noche, aunque no sabia si seria adecuado para lo que Danny pensaba hacer. Pero me daba igual, no era una cita. Solo iba a sentarme a escuchar lo que tenía que decirme y volvería a mi hotel.

Cuando terminó el concierto y entré en la zona VIP, vi a Danny saludar a ATL. A todos menos a Rian que al verle se levantó y se fue. Antes de acercarme, fui a despedir de Kate y a informarla de sus compromisos del día siguiente.
Me acerqué a Danny lista para salir de allí y descubrir que nos deparaba la noche. Él sonrió al verme y se acercó a darme un beso en la mejilla. Me descolocó tanto ese gesto que me quedé paralizada y sin saber que hacer durante los siguientes segundos.

  •    ¿Estás lista? - preguntó mientras sonreía al darse cuenta de mi reacción al beso.
  •    Si. ¿A dónde vamos? - sabía que no me iba a decir nada.
  •    Ahora lo veras. - y giró hacia la salida. - Te encantan las sorpresas así que no seas quejica. - dijo sin detenerse.

Nos subimos a su coche y el silencio se mantuvo unos segundos. No tenia nada que decir, se me hacia raro volver a compartir momentos con Danny. Hacia muchísimo tiempo que no compartíamos nada.

  •    No le caigo bien a Rian ¿verdad? – dijo sacándome de mis pensamientos.
  •    No, no eres de su agrado. Pero no es nada personal, es solo que él fue la persona con la que me desahogué parte del verano y en ese momento había demasiado rencor dentro de mí. – era la primera vez que hablabamos de ese tema.
  •    ¿Salisteis? – no le gustaba hablar sobre ello, mientras esperaba la respuesta su cuerpo se fue tensando y sus manos apretaron con furia el volante.
  •    No. – no me sentía cómoda hablando de lo que tuve con Rian ese verano.
  •    ¿Pero si te lo tiraste? – cada vez se tensaba más y más.
  •    No se en que nos va a ayudar hablar de eso ahora mismo. – intenté evadir la respuesta.
  •    Contesta por favor.
  •    Si, nos acostamos. – dije después de un largo silencio.
  •    ¿Cuántas veces? – y seguía con el mismo tema.
  •    Creo que esto ya es excesivo, primero porque no conté las veces que lo hicimos y porque ha pasado un año de eso. Estaba dolida e intentaba olvidarte.
  •    ¿Te lo has vuelto a tirar después de ese verano? – y fijo su mirada en la mía, intentando descubrir si le decía la verdad o intentaba no hacerle daño.

Reflexioné sobre mi respuesta, era verdad que no me lo volví a tirar después de volver de Estados Unidos, pero una parte de mi pensó en mentirle. Él se había dedicado todo el verano a follar con un montón de tías, o eso tenia entendido. En parte no quería ser menos, no quería parecer más destrozada de lo que ya sabía. Pero también sabía que si teníamos una mínima posibilidad de arreglarlo no podía cagarla empezando con mentiras.

  •    No, solo me lo tiré ese verano. Cuando volví a Londres se acabó todo. – y mantuve la mirada en la carretera.

No me gustaba esta conversación. Si ya me sentía vulnerable a su lado, más aun confesando detalles de mi verano. Danny dejó de mirarme y se centró en la carretera, algo que agradecí, empezaba a ponerme nerviosa.

El viaje duró unos minutos más. No puedo recordar el tiempo real del viaje, era tan raro volver a vivir esta situación, algo incomodo. Llegamos a las puertas de un hotel y se metió dentro del parking para clientes.
  •    ¿No crees que es un poco pronto para traerme a tu hotel? – dije sin pensar mucho en la posible situación.

Danny me miró y retiró la mirada mientras soltaba una carcajada.
  •    Eres incorregible. No te voy a regalar mi cuerpo tan fácilmente. No soy tan fácil como tú te crees. – y lo terminó con una risa nerviosa.
  •    Siento que te hayas sentido así Danny, no era mi intención. – y sonreí.

Sé que esos días nuestras conversaciones no tenían sentido o no seguían un desarrollo normal. Pero al menos las lágrimas eran sustituidas por sonrisas, cosa que se agradecía después de tanto dolor.

Subimos en el ascensor a recepción. Allí recogió una bolsa de papel marrón y una guitarra. Un nudo se me hizo en el estomago. Danny y su voz. Siempre fue una debilidad para mi, pero cuando hacia que su música me transmitiera dolor todo cobraba una dimensión que no era de mi agrado.

En parte me hacia recordar todo lo que le quería y a su vez eso significaba que ya no lo tenia, no tenia aquello que me hacia feliz. Que una vez me hizo feliz.

­   No te pongas triste todavía, espérate al menos que cante ¿no crees? – dijo con una nota de amargura en su voz.

No le gustaba verme triste y menos que él fuera quien creara mi tristeza. Entendía eso, cuando quieres a una persona lo que menos quieres es ser la causa de su tristeza. Pero realmente en ese momento él no era la causa de mi tristeza, al menos no de la forma que el creía. Era tan difícil esa situación.

Volvimos a subir al ascensor. Todo el viaje lo hice mirando al suelo, no podía mirarle. No podía es ver sus ojos. Intenté desconectar mi cerebro durante unos segundos, dejar de darle vueltas a todo. No tenía mucha solución, tenia que escuchar, irme a mi hotel e intentar dormir. Así hasta que llegara el momento que mi cerebro encontrara una solución para todo esto. Mi cerebro o mi corazón, cualquiera de los dos valían.

Llegamos a un rellano oscuro y sin salida aparente al exterior.
  •    Vale, me estas asustando. ¿Debería asustarme? – dije nerviosa.
  •    Si puedes pasar una noche conmigo y después de descubrir quien soy no querer ni verme, me llamas una noche de fiesta borracha para que te salve; déjame que te diga que no creo que este sea el momento de temerme. – en eso tenía tanta razón.

Se acercó a lo que parecía una salida de emergencia y empujó hacia fuera. Al otro lado una oscura terraza. Me tendió la mano para que pasara y lo hice sin dársela. Él sonrió por mi afán de crear distancia entre nosotros.

Caminé hasta la zona iluminada. Aunque no fue mucho, porque Danny me agarró de la muñeca y me hizo detenerme y me giró de forma brusca, situándome a pocos centímetros de él. Mi corazón se aceleró.
  •    Bueno al menos todavía consigo ponerte nerviosa. – se alejó de mi lentamente y comenzó a andar hacia el lado contrario.

Le seguí sin contestar, me había dejado algo confundida. Si era raro montar con él en coche, estar a pocos centímetros se hacía aún más raro. Borré de mi mente cualquier afirmación sobre su última frase. Pensar algo así era como darle la razón, como dejarle ganar la batalla. Y no estaba dispuesta a algo así.

Le seguí en la oscuridad y me senté más retirada de lo normal.
  •    No muerdo. – rio al ver esa reacción.
  •    Es por si acaso esta vez traes coreografía, no quiero que me des una patada sin querer.

Y soltó una carcajada sonora, al más estilo Danny Jones. Sonreí en la oscuridad. Su risa transmitía tantísimo, era como la risa de un niño, pura.
  •    Ni siquiera te voy a contestar, estás sembrada esta noche.
  •    No creo que algo así sea posible, para estar así debería estar cómoda y no lo estoy. – dije sin pensar en mis palabras.
  •    Tú sabes como hundirme en la mierda. Es lo que necesito escuchar justo antes de abrirte en canal mi corazón. – un sentimiento de culpa se sentó sobre mi pecho.
  •    Sabes a lo que me refiero Danny.
  •    Si, que yo no cambiaría estar ahora mismo con otra persona que no fueras tu y tu en cambio lo cambiarías todo por no estar conmigo. – dijo duramente.
  •    Si fuera del todo cierto te puedo asegurar que no estaría aquí. Lo intento Danny, de verdad estoy intentando ser positiva en toda esta situación, pero no es fácil pasar de sentir dolor y odio a amarte por encima de todas las cosas. – mi tono de voz fue en aumento a lo largo de la frase.
  •    No me grites Raquel, no soy el único que tiene la culpa de ese odio y ese dolor. – estaba enfadándose.
  •    Claro que no Daniel, claro que no, ¿te tengo que repetir que si fuera así no estaría aquí? Lo que no entiendo es como crees que vamos a solucionar nada cuando al final terminamos gritándonos siempre.
  •    Pues porque como tú dices, sino te importara esto no me gritarías, vendrías, me escucharías y te irías sin más. Los dos sabemos que me quieres, lo único que tengo que conseguir es que eso gane al dolor que nos hemos causado.

Últimamente tenía demasiada razón y eso le hacia insoportable. Suspiré y mantuve el silencio unos segundos.
  •    ¿Qué grupo va a ser el que me fastidies esta noche? – decidí cambiar de tema.
  •    ¿Tan putada es? – no entendía esa postura.
  •    Si, es una gran putada. La música que más escucho y que más me gusta ahora siempre me recordará a ti. Esto es como cuando me quisiste contar porque compusiste Not Alone y no te dejé. Ahora esa música me recordará un momento concreto y aunque los momentos no sean tristes de momento, el porqué de recordarlo si.
  •    Bueno, espero poder darle la vuelta. Sino te dejo que hagas lo mismo con mis grupos favoritos.
  •    Pero si solo tienes a Bruce.
  •    Idiota. – y soltó una carcajada. – Bueno hoy vamos con Demi Lovato. Tom y ella se llevan muy bien.
  •    Le tendré que decir a Tom que me la presente, adoro la voz de esa niña. – le interrumpí.
  •    ¿Te puedes callar? Estoy hablando yo. Pues como te decía vamos con Demi, que con esto de que el mamón de Joe la rompió el corazón le ha dado para hacer un gran cd.
  •    No te metas con Joe que solo intenta imitarte, es tu pequeño clon.
  •    ¿Cómo dices? No tendrá en quien fijarse Joe Jonas que de mí. Cada día estás más pirada.
  •    Y tu cada vez eres más gilipollas y no te lo repito a cada minuto. Es tu clon y ya esta. Un día de estos te lo demuestro. ¿Puedes seguir? – dije algo mosqueada.
  •    Vale, puede que este no sea un momento bonito para recordar, pero supongo que en ese momento no te llegué a contar todo lo que sentí. Bueno, se acercó bastante pero bueno. Ese año nuevo no creo que vaya a ser recordado como el mejor de mi vida.

Y comenzó a tocar.



Now that I'm thinking sober
Don't you try to get no closer
I'm just gonna get in my car and drive, and drive.

Un leve oh salió de mis labios. Para mi tampoco fue el mejor año nuevo. Una gran culpabilidad me invadió. La cagué de tal modo esa noche y a la vez comencé a darme cuenta de todo lo que le empezaba a querer. Porque de verdad en ese momento descubrí que me había enamorado de Danny.

I see it written in your face
You know you made it
Your greatest mistake

Nunca lloré hasta quedarme dormida hasta esa noche. Bueno esa fue la primera vez que Danny me hizo llorar hasta quedar dormida. Aunque esta vez fui yo la única culpable de ello. Pero daba tanto miedo estar enamorada de alguien como él. Ya era complicado y arriesgado enamorarse, pero con Danny todo tomaba un grado mayor.

Still callin' my name outside my house
I'm hittin' the switch
Watch the lights go out
Watch the lights go out

I hope you ache, oh, oh
I hope you ache, oh, oh

Sabia que no tenía perdón, pero una parte de mi necesitaba hacerle entender que todo aquello lo había echo porque tenia tanto miedo de quererle, de que un día me rompiera el corazón de tal forma que un año y medio después siguiera roto. Y parecía que no iba tan desencaminada. Y supongo que en ese momento me protegí de ese modo. Yo no iba a dejar aquello que teníamos, pero de esa forma daba motivos para que él lo hiciera por mi. Cuanto antes se terminara antes sanaría. Pero parece que no era consciente en ese momento de que ya no había vuelta atrás.

Cuando terminó de tocar hablé.
  •    Lo siento. Siento lo que pasó esa noche. Estaba tan asustada por empezar a quererte tanto. Aunque ni siquiera yo sabía hasta después de esa noche lo enamorada que estaba. – una sonrisa amarga apareció en mis labios.
  •    Lo se. Supongo que nunca llegaré a entender lo difícil que fue para ti enamorarte de Danny Jones.
  •    Eso sigue siendo difícil a día de hoy, lo que nunca fue difícil fue querer a Daniel, ese chico dulce que me iba a ver al trabajo o me llevaba a cenar y a ver las estrellas.
  •    ¿Compensaba? – tenía miedo de saber mi respuesta.
  •    Por supuesto. – sonreí.
  •    Supongo que ese chico dulce sigue esperándote. – cogió la bolsa de papel y me la acercó.

Me estiré para cogerla y la abrí con cuidado. No me lo podía creer. Cerré la bolsa y le miré. Nuestras miradas se encontraron y con eso bastó.
  •    Si esto no sale bien, habrá alguna mujer por ahí que será muy afortunada de tenerte. – dije sacando un perrito de la bolsa de papel.
  •    Por tu bien no me dejes escapar. – y se acercó a coger otro de la bolsa.
  •    ¿Puedo preguntarte algo? – dije con la boca llena.
  •    Si claro, para eso estamos aquí.
  •    ¿Le fuiste infiel a Emma? – no se esperaba esa respuesta y casi se atraganta.
  •    Supongo que además de contigo. – dijo cuando recuperó la respiración.
  •    Si, claro. No me había dado cuenta de ese detalle. – imágenes de esa noche se colaron en mi mente.
  •    Si. – fue lo único que fue capaz de decir.
  •    ¿Solo con Emma? ¿Y con Georgia? … - me cortó antes de que terminara de hablar.
  •    A ver, se que no es justificación pero de verdad había días que era muy duro ser yo. – intenté hablar pero no me dejo. – No me interrumpas por favor, si quieres que sea totalmente sincero no me juzgues por lo que te voy a decir ahora, que tu eres mucho de eso. – y volví a intentar defenderme. – Escúchame y luego dices lo que pienses. Con Emma fue todo fachada, necesitaba alguien que me sujetara, sino me hubiera hundido. Por eso todo empezó cuando volviste a Londres, nos habíamos acostado un par de veces, en un par de fiestas y sabía que iba detrás de mí. Siempre viene bien salir conmigo para aumentar un poco la fama. No era la única que se beneficiaba de la situación. Y supongo que sentía que no la debía respeto, no la debía nada. Con Georgia fue distinto, al principio era fiel y cuando dejé de serlo lo dejé con ella. – se hizo un silencio incomodo.
  •    ¿Y yo? – dije en un susurro.
  •    Ya te dije que contigo siempre fue distinto. Nunca te habría hecho algo así. Después de esa primera noche en mi casa, la que te salvé en esa fiesta, sabía que eras la única que podía hacerme feliz.

Volvió el silencio. Intenté contener las lágrimas, aunque una recorrió mi mejilla. Una parte de mi quiso saltar a sus brazos y besarle. Hacer que todo lo demás desapareciera y solo quedara ese sentimiento. Aunque no lo conseguí.

  •    ¿Tienes otra canción? – supliqué más que pregunté.
  •    Si, porque ese sentimiento de traición no duró todo lo que yo pensé al principio. Tienes que agradecérselo en parte a Mery. Porque al igual que la cagaste por miedo a Danny Jones, Daniel sabía que estaba cometiendo un error al no darte otra oportunidad.



This line is words you said,
Have all gone to my head
I hear angels sing, in your voice

Tenía la voz tan bonita. Intentaba centrarme en eso para no pensar en ese día y medio. Puede que parte de ese día y medio fuera perfecto. Pero también hacia recordar ese dolor que sentí.

I'm a lightweight better be careful what you say
With every word I'm blown away
You're in control of my heart

Esos momentos en su coche de camino al hotel. Esa incertidumbre y ese dolor en su mirada que hacía que todo fuera muchísimo peor. Porque lo que más dolió ese día fue como sus ojos cambiaron de alegría a dolor y de dolor a decepción en menos de 5 segundos. Y como me miró en ese pasillo, como si supiéramos que sería la última vez en nuestra vida que nos viéramos.

Make a promise please
You'll always be in reach
Just incase I need
You there when I call (here when I call)

La caída al vacío en esa habitación de hotel, muerta de miedo por prometer algo que me haría quererle a cada día más.
  •    ¿Sabes una cosa? No te queda bien la barba. Es raro que me fijara en ti. – dije sin pensar la tontería que acababa de decir.
  •    Me alegro que no basaras tu decisión en algo tan insignificante. – le descolocaba tantísimo, intentó disimularlo.
  •    Puede que lo haga ahora. - reí.

Sonreí como una idiota, era como si volviera a ese 2 de enero y estuviera dormida entre sus brazos. Ese sentimiento me embriagó.
  •    Debería grabarte ahora mismo para que te dieras cuenta que realmente me quieres. - su sonrisa lucia de forma especial.
  •    Pero eso ya no vale Danny, ya no es suficiente. Por esa regla tendría que salir con Dougie también. Él también me hace reír.

Su cara cambio de color y se borró su sonrisa.
  •    ¿Sabes?, me tire un mes observando todo lo que hacíais...
  •    A ver como terminas esa historia, me da miedo. - le entendía, ese mes yo hice lo mismo.
  •    Dolió tanto verte reír con Dougie y estar triste cuando estabas conmigo. – y volví a ver esos ojos que tanto odiaba.
  •    Pero es que dolía mucho verte y más con Emma a tu lado. Al menos tú sabias que yo no me acostaba con Dougie.
  •    Yo no estaba seguro de eso, de verdad hubo un tiempo que pensé que teníais algo. - no era la primera vez que lo decía, aunque ahora había arrepentimiento en su voz.

Intente decir algo pero no me dejó.
  •    Ya, sé que él nunca me haría algo así y tú tampoco. Pero los celos no se controlan. Mirándote ahora y recordando todo, nunca miraste a Dougie de la forma que me mirabas a mí. - continuo orgulloso.
  •    Ya, es que nunca estuve enamorada de Dougie. Él es tu hermano pequeño, al que querer y proteger por encima de todo. – le adoraba.
  •    Esperemos que consiga hacerte creer que solo con quererme es suficiente.
  •    ¿Como has podido reponerte a todo lo malo que nos ha pasado en los últimos meses y confiar en que todo puede ser como al principio? – necesitaba saber como lo hacía.
  •    No confío que todo sea como al principio, creo que es algo más grande, algo que puede ser para siempre. Piénsalo así, si no fuera así ¿por qué te esta costando tanto olvidarte de mi?
  •    Porque una vez te quise demasiado y algo así no se puede borrar tan fácilmente. No creo que algo así se borre del todo nunca. Solo quiero que pase el dolor, espero que llegue el día en el que pueda recordar lo que tuvimos con una sonrisa en vez de con lágrimas.
  •    Estoy seguro que será así, pero cuando sonrías al recordar esas cosas te veré, porque estaremos los dos juntos tumbados en nuestro jardín observando las estrellas.

Y le conteste con una sonrisa esperando de corazón que llegara el momento en el que eso fuera real.

domingo, 27 de mayo de 2012

Capítulo 17


Lo que parecía que iba a ser uno de los mejores veranos de mi vida se estaba convirtiendo en un suplicio. Todas aquellas cosas que hacíamos como rutina se habían roto ya que casi no hablaba con Kate.

En realidad no me relacionaba con la gente que había a mi alrededor. Intentaba volver a la rutina, pero siempre había algo que me recordaba que no me podía relajar, que en cualquier momento podía llegar Danny cargado con una guitarra y destrozarme alguna que otra canción más.

Aunque esa mañana, un par de días después del primer recital de Jones, Rian vino a mi habitación enfadado por mi comportamiento. Intenté explicarle que no podía hacer otra cosa, que era demasiado para asimilar en tan poco tiempo. Pero no le sirvió de excusa y decidió que como ya que no salía a correr con Kate que él sería mi nuevo compañero.

En parte se lo agradecí, porque yo nunca tuve tanta fuerza de voluntad para el deporte. Salimos a correr poco después. Cada uno con su música pero aun así juntos.

Tuve que preparar una lista de reproducción específica, aunque sabía que no iba a durar mucho tiempo. Me preguntaba cual sería el siguiente grupo que se convertiría en grupo maldito.

Íbamos corriendo cuando algo inesperado apareció en mi camino.
  •    Me cago en tu puta madre, ni correr tranquila me dejas. Pero que te vayas, coge un avión y vete a Londres de una puta vez Daniel. – le grité mientras intentaba reponerme del susto.
  •    ¿Y perderme la gira de Kate? No, creo que te esperaré para volver juntos. – rio Danny.
  •    No me voy a ir contigo Danny, no se como te lo tengo que explicar. Estas perdiendo el tiempo, es mejor que te vayas y trabajes en el nuevo cd. – y me encaminé hacia el hotel.

Rian también se había parado al escuchar el escandalo que había montado y me siguió de camino al hotel sin decir una palabra. Me cubría las espaldas.

Un dato vino a mi mente mientras ponía rumbo a mi destino. Algo en lo que no había caído antes, pero que no se podía pasar por alto.

Giré mi cuerpo rápidamente y miré a Danny que se encontraba un poco alejado. Me acerqué a él y le miré fijamente. Él me miró expectante, intentado descubrirlo antes de que le dijera nada.

  •    ¿Qué tal Emma? ¿Qué ha pasado con ella? – intenté leerle la mente.
  •    No se nada de ella desde hace un par de meses. – fue lo único que dijo.
  •    ¿No me vas a contar que pasó? – me estaba empezando a enfadar.
  •    ¿Qué más te da? Todo a su tiempo Raquel.
  •    ¿Cómo que todo a su tiempo? ¿Vienes, me descuadras toda mi vida y encima no me vas a contar si estas soltero o que ha pasado con tu exnovia? – creo que mi tono de voz fue en aumento a cada pregunta que le hacía.
  •    Siento que te esté jodiendo tu perfecta vida, pero no eres la única que ha estado jodida todo este tiempo, ni la única que intenta arreglar su corazón roto. Voy a hacer esto a mi manera y al ritmo que me salga de los huevos. Soy yo quien lleva un mes rompiéndose la cabeza para recuperarte e intentado buscar las putas canciones que expresen mejor lo que siento por ti dentro de la mierda de música que escuchas. – ahora era él el que me gritaba a mi.
  •    ¿MIERDA DE MÚSICA QUE ESCUCHO? Pues dentro de esa mierda que escucho estas tu gilipollas. – encima iba a criticar mis gustos musicales, pero quien se creía.
  •    Si, ese es el único grupo con el que no he tenido problemas para encontrar buenas canciones. – dijo desafiante.
  •    Lo que me faltaba por oír. Nadie te ha pedido que hagas esto y que encima me destroces la vida musical, que no se te olvide. – y le apreté con el dedo sobre su pecho.
  •    No, es mejor aún, encima te hago un regalo sin pedir nada a cambio.
  •    ¿PERO TU DE VERDAD QUIÉN TE CREES? Hasta aquí, me voy a casa. – y volví a encaminarme hacia el hotel.
  •    El hombre de tus sueños, el único que te puede hacer feliz. – me gritó.

Sigo sin entender muy bien porque, volví a continuar con la pelea. Era como si toda la rabia acumulada durante esos meses empezara a fluir de nuevo, pero esta vez sin que doliera, esta vez la podía soltar y gritarle lo que sentía.
  •    Danny, supéralo ya, esto no funciona. No vamos a volver. Así que coge la dignidad que te queda y vete a casa, de verdad. – dije algo más relajada.
  •    No. – dijo muy tajante.
  •    Por favor. – supliqué.
  •    No. Pero si vamos a quedar esta tarde en esta cafetería. – y me dio una tarjeta.

La observé detenidamente, intentado explicar a mi cerebro en que momento esta pelea o mis palabras le habían echo llegar al punto de darme una tarjeta de una cafetería para vernos más tardes. Como si yo fuera a ir de forma voluntaria a que me reconquistara.
  •    No voy a ir. – le contesté con la misma contundencia que él.
  •    ¿Estás segura? Yo creo que sí. – me dedicó una sonrisa de superioridad.

La vena comenzó a hincharse y el corazón bombeaba demasiado deprisa.
  •    Pues yo estoy bastante segura de que no. ¿Por qué debería ir? – pregunté.
  •    Piénsalo así, al menos esta vez sabes cuando y donde va a ser. Sabes que si no vienes conseguiré que escuches lo que tengo que decirte, y a mi no me importa montar un escandalo para recuperarte.

Me dejó con la palabra en la boca y comenzó a caminar. Tenía tanta razón en eso, era mejor saber donde iba a pasar la siguiente parte de su plan, mucho mejor que vivir con la expectación. No me gustaba que tuviera razón en este tema y menos que supiera que la tenía. ¿Qué había pasado con el Danny idiota que decían las fans?
  •    Te odio. – le grité.
  •    Lo se, pero recuerda que del amor al odio hay solo un paso. Pero del odio al sexo desenfrenado no hay ni eso. – dijo sin detenerse.
  •    Puajj … - dije para mi mientras ponía camino a mi hotel.

Todo esto me estaba pasando porque había subestimado a Danny. Había subestimado lo que fuimos un día y todo lo que compartimos. Me conocía a la perfección y eso hacía que su plan tuviera pocas lagunas.

La hora cuadraba para que me diera tiempo a ir y volver al concierto. La idea de conocer los detalles le daba la seguridad de que acudiría a la cita por miedo a lo que pudiera pasar si no iba, el miedo a lo inesperado. ¿En qué momento Danny se había convertido en mí?

Intenté buscar una solución a todo esto. Recapacitaba en las posibilidades de dejar el país e irme a un destino desconocido para cualquier persona conocida. Aunque ¿y si Danny rastreaba mis cuentas y descubría a donde había ido?

Me estaba volviendo loca. Mis pensamientos no eran para nada normales ni racionales. Así que me rendí y decidí ir a la cafetería y enfrentarme a Danny. ¿Total que podía pasar?

No llegué puntual, había decidido tomármelo con calma y llegar tarde pertenecía a ese apartado.

Era una cafetería preciosa, llena de colores y un maravilloso olor a café. Busqué a Danny entre la gente del local pero no conseguí verle. Esperaba que no fuera él el que llegara tarde.

Perdí una taza de café y me senté en una mesa al lado de la ventana. El sol entraba de forma suave a través de ella. Era el lugar perfecto para sentarse a leer o a escuchar música. Un sitio tranquilo donde disfrutar de un buen café.
Aunque mi tranquilidad no duró lo suficiente, seguía sin estar preparada para verle aparecer. Era capaz de hacer que mi mundo se quebrara, cuando él estaba a mi lado todo cobraba otra dimensión. Todavía estaba intentado descubrir si eso era bueno o malo, y por eso creo que acepté escucharle. ¿Y si tenía razón y estaba perdiendo al hombre de mi vida?

Durante toda mi reflexión Danny había aparecido en el local con su guitarra en la mano. Se había sentado en un taburete alto al fondo del local y parecía que iba a tocar.

Ya me había imaginado algo así, lo único que esperaba era que no dijera nada, que solo cantara. O al menos que la gente que había en el local no supiera que hablaba sobre mí.
  •    Buenas tardes a todos. – dijo con una gran sonrisa. – Espero que estéis pasando un buen rato en esta alucinante cafetería. La primera vez que estuve aquí fue en uno de mis primeros viajes a Estados Unidos con mis tres mejores amigos. – mientras hablaba iba tocando la guitarra suavemente.

Era raro ver a Danny tocar la guitarra de ese modo. Sus ojos transmitían felicidad al recordar a sus tres amigos
  •    Siempre dijimos que era lugar perfecto para desconectar y pasar un buen rato. El lugar para una primera cita. Este lugar me recuerda la primera cita que tuve con la chica más maravillosa que he conocido nunca. ¿Sabéis? Ella adora los conciertos, siente la música de una forma especial, eso para mí es muy importante. Así que en su honor os voy a tocar un par de canciones de un grupo de buenos amigos. Esta tarde tocan en la ciudad por si alguien se anima.



Y comenzó a tocar una canción de All Time Low. No podía ser real, ahora sí que me había matado. Sabía que iba a tocarme algo de ATL, solo esperaba que fuera más tarde, ya que trabajaba con ellos y estaba todo el día escuchándoles.
And we're sitting on your kitchen floor,
On a Tuesday afternoon.
It doesn't matter when we get back,
To doing what we do.
'Cause right now could last forever,
Just as long as I'm with you.

Ahora si que estaba acabada. Di un trago tan largo al café que casi me atraganto. Aunque eso hubiera sido perfecto en este momento.

Me perdí en la maravillosa voz de Danny, transmitía buen rollo y felicidad. Esa noche había sido la noche perfecta. La primera cita ideal. No creía que en Londres se pudieran ver las estrellas de esa forma. Encima de ese capó todo parecía fácil. Daba igual que fuera famoso, todo daba igual si él me hacía sentirme así con tan poco.

Muchas veces todo radica en el con quien y no el que. Hay personas que te hacen sentir tan bien cuando están a tu lado, que el más cutre perrito caliente hace que sepa como el plato más caro en un restaurante de lujo en el mismísimo Upper East Side.

I would drink a little too much,
And you'd offer me a ride.
I would offer you a t-shirt,
And you would stay another night..

Y al principio de todo Danny me hacía sentir así. Por eso me empeñaba en que no gastara dinero en mi, no lo necesitaba en absoluto. Me llenaba a tal extremo que todo era perfecto. Pero no creo que eso llegara a explicárselo. Parecía más un comportamiento raro ante su dinero y sus contactos.

Por primera vez entendía el libro de Crepúsculo. Al principio Bella me parecía una niña que no creía en si misma pero puede que ahora no lo creyera así. Siempre estaría en deuda con Danny por hacerme sentir así y no porque creyera que no me lo mereciera, sino porque nadie hasta ese momento había conseguido algo así.

Danny seguía sonriendo, como si todo fuera perfecto y cantara para celebrar algo en vez de para recuperarme. Se había trasladado al pasado, había vuelto al momento en el que éramos felices.




Empezó a tocar Time Bomb y me hizo reír. En parte la canción era cierta, ya que al principio de todo, cuando estábamos juntos se producía una especie de hecatombe a nuestro alrededor. Pero no podía dejarle escapar, aunque supiera todo lo que conllevaba dejarme llevar y darle mi corazón. Dolía mucho más estar sin él.

We knew that we were destined to explode
And if I had to pull you out of the wreckage
You know I'm never gonna let you go

Pero después de todo lo que nos habíamos hecho, el dolor que habíamos pasado sin motivo real, me había empezado a preguntar si lo que creíamos que era amor verdadero no lo era. ¿Y si era ese amor que quieres que sea el amor de tu vida pero no lo puede ser? ¿Y si Danny era mi Christopher Hayden y no mi Luke Danes?

Got my heart in your hands Like a time bomb ticking
It goes off, we start again
When it breaks, we fix it
Got your heart in my hands Like a time bomb ticking
We should know
Better, but we won't let go

Empezaba a plantearme eso realmente. A lo mejor nos habíamos empeñado en pensar que éramos perfectos el uno para el otro y realmente no era así, era lo que deseábamos pero no era nuestro destino.
Danny terminó de tocar y tras recibir una gran cantidad de aplausos se sentó en mi mesa. Apoyo lentamente la guitarra sobre el borde de la mesa y estuvo en silencio un buen rato. Esperaba que yo empezara a hablar pero no sabía muy bien que decir.

Recorrí el mástil de la guitarra con el dedo, intentando aclarar todo lo que había pensado en esos últimos 10 minutos de concierto privado.
  •    Me encanta esta guitarra. ¿Qué tal está JJ? – rompí el silencio con un leve tono de voz.
  •    Te echa de menos, igual que yo. – sus palabras dolieron.

Le dediqué una sonrisa partida, era demasiado bobo a veces. Realmente la mayoría del tiempo.
  •    No creo que lo haga, yo la tenia guardada en un armario. Al menos tú la das vida. – dije sincera.
  •    Bueno, lo bueno de esa contestación es que no dudas que yo te eche de menos. – había esperanza en su voz.
  •    ¿No te has planteado que lo nuestro no puede funcionar? Nos hemos empeñado en creer que estamos hechos el uno para el otro. ¿Pero y si no es así? ¿Y si es algo que no debe ser? – porque si no era así no entendía nada.
  •    Estoy seguro de que no es así. Nunca he estado tan seguro de algo como de que eres la mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. – confesó.
  •    Pues entonces no entiendo porque llevamos un año haciéndonos daño de esta forma.
  •    Ya sabes lo que dicen, no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo has perdido.
  •    ¿De verdad tienes esperanzas de recuperarme? – estaba totalmente perdida en este momento.
  •    Si, estoy seguro de ello. – y sonrió.

Terminé el café y me levanté de la mesa.
  •    Tengo que volver al trabajo. ¿Cuándo volveré a verte?
  •    ¿Ya has dejado de luchar? – sus ojos comenzaron a brillar.
  •    No se si lucho o no, pero tengo que descubrir si tienes razón o no. Y no encuentro la forma de hacerlo por mi misma. Ojala pudiera saberlo ahora mismo. – me sentía tan impotente.
  •    Mejor que no, después de tanto trabajo al menos déjame lucirme. No tomes una decisión tu sola. – salió una pequeña carcajada de su boca.
  •    Tranquilo, no decidiré nada hasta el final. – me había hecho reír a mi también.
  •    Paso a buscarte mañana después del concierto.

Asentí con la cabeza.
  •    Hasta mañana. – dije mientras me alejaba de la mesa.

martes, 22 de mayo de 2012

Capítulo 16


Esa noche apenas pude conciliar el sueño, las imágenes de esa tarde venían una y otra vez a mi cabeza. Las canciones, sus palabras en el camerino, todo lo que sentí al verle de nuevo cantar. Y el miedo que se alojaba en mi en ese momento por sus últimas palabras antes de salir por la puerta del camerino.

Unos meses antes hubiera dado cualquier cosa porque viniera a por mi, pero me había cansado de esperar. O eso quería pensar.

Esos dos días siguientes no podía parar de pensar en él, en que haría para recuperarme. No podía dormir, estaba irascible. No hablaba a Kate, sentía que me había traicionado posicionándose al lado de Danny. No dejé que me explicara nada, aunque sabía que quería hacerlo.

Me sentía sola, no sabía qué hacer y ellas no estaban allí. Necesitaba llamarlas, sino a todas al menos a una.

Teníamos el día libre en Seattle así que decidí llamar a María.
  •    Hola amor, que sorpresa. ¿Qué tal por allí? – dijo María animada.
  •    Pues depende en que tema. La gira genial, Kate cada día lo hace mejor. Dime por favor que tu no sabias lo de Danny. – supliqué directa al grano.
  •    No lo sabía, me lo contó Dougie anoche, solo ellos 4 estaban enterados del tema. Ya se ocupó Danny de mantenerlo en secreto. – sus palabras me tranquilizaron un poco. - ¿Tú como estas?
  •    No lo sé, intento no pensar en ello. ¿Qué piensas tú del tema? – me atreví a preguntar.
  •    Que os merecéis otra oportunidad. – dijo sin vacilar.

Me sorprendió en exceso esa contestación. En ningún momento hubiera pensado que me fuera a decir eso. Y me enfadó. Era como si todo el mundo se hubiera puesto de su lado y hubiera aceptado que la mejor opción era volver. Pero yo no estaba dispuesta a ello y me irritó que mi mejor amiga me dijera eso.
  •    Interesante, parece que todo el mundo es del Team Jones. Podéis hacer un hagstad en twitter. Vaya, eso de irme de Londres sin avisar no me ha venido bien. – dije enfadada.
  •    Raquel yo no soy Kate.
  •    ¿Qué quieres decir con que no eres Kate?
  •    Pues que yo no me voy a sentir culpable por ayudar o pensar eso sobre Danny como hace ella. Esto no es una guerra en la que haya que coger bando. Todo el mundo piensa que debéis estar juntos y no porque seamos del Team Jones. Es porque os conocemos y os hemos visto juntos. Sois perfectos el uno para el otro. Tú también lo verías si dejaras de lado tu orgullo y el pasado.
  •    Pues no me da la gana dejar de lado el pasado ni el orgullo joder. No me da la gana y punto. ¿Por qué iba a ser distinto esta vez? ¿Por qué iba a funcionar? – le grité al teléfono.
  •    No le has visto estos tres meses, era un alma en pena. Se ha dado cuenta que eres la mujer de su vida. – le justificó.
  •    Me la toca, vosotros no me habéis visto a mí. Se tenía que haber dado cuenta de eso un poco antes. Joder no es justo.

Estaba enfadada por las palabras de María. No quería darle ninguna oportunidad. Ya se la había dado, dos en realidad, y las dos las había tirado a la basura, y con ellas mi corazón.
  •    Solo te pido que le escuches, deja tu orgullo de lado y escúchale. Sé que si no te vas a arrepentir. – parecía preocupada.

Pero mi enfado iba en aumento ¿qué clase de amiga se pone del lado del chico? Esto no era justo.

Necesitaba salir de allí y aclarar mis ideas. Me cambié de ropa y me vestí adecuada para salir a correr. Cogí el ipod y salí por la puerta. Iba distraída y no vi lo que había al lado.

Tropecé y casi caí rodando delante de él pero fue más rápido y consiguió sujetarme.
  •    Joder, joder, joder. – le grité.
  • Me había dado un susto de muerte.
  •    ¿Estás bien? – dijo Danny conteniendo la risa.
  •    Te juro que como te rías encima te mato. – le amenacé. - ¿Qué cojones haces aquí? – Acababa de empezar el juego que tanto temía.
  •    Te dije que iba a hacer cualquier cosa para recuperarte. – contestó seguro de si mismo.
  •    ¿Y cuál es tu plan si puede saberse? – sentía mucha curiosidad y esa curiosidad me estaba matando.
  •    Voy a contarte lo que siento por ti. – dijo cortante.
  •    ¿Y vas a ser tan claro como lo fuiste el verano pasado? Ah espera, que todavía sigo sin entender que paso esa tarde. – mi tono era irónico.
  •    Es verdad, puede que no sea muy bueno expresando mis sentimientos, pero creo que he encontrado la forma de hacerlo. Para eso soy músico ¿no crees?

No podía creer lo que estaba diciendo. Era todo muy surrealista.
  •    Te dije el otro día que no podías arreglarlo todo cantándome un par de canciones. – me puse a la defensiva.
  •    Pues yo creo que sí. Por suerte para mi tengo una voz muy bonita y creo que es la mejor forma de explicarte todo lo que sentí y siento por ti. – tenia mucha razón en lo de su voz, era preciosa.

Pero hubo algo que me descolocó en esa frase.
  •    ¿Sentí? – pregunté.
  •    Sí, creo que debes saberlo todo. Desde el día que nos conocimos hasta hoy. Para que te des cuenta que soy tu hombre ideal, el único que te quiere por encima de todas las cosas. – había esperanza en sus preciosos ojos azules.

No podía creer lo que iba a hacer. Mi cerebro no paraba de pensar cosas, pero el miedo me había dejado helado. Tenía miedo de lo que pensaba hacer, de mi reacción a todo eso.
  •    ¿Y cómo piensas hacerlo? ¿Cómo piensas contarme todo lo que sentiste desde noviembre hasta hoy?
  •    ¿Qué pregunta es esa? Sabes cómo lo haré, te pienso cantar todo, pienso coger tus canciones favoritas, tus grupos favoritos y haré nuestra banda sonora. Y si no funciona me meteré en un estudio y las grabaré en un cd. Ese dinero lo daré a una ONG y luego me iré de gira con esas covers, con nuestra banda sonora. Así hasta que te des cuenta que soy yo el que debe estar contigo para siempre.

Ahora si que no podía creer lo que estaba escuchando. Me iba a cantar un montón de canciones, mis canciones favoritas, para demostrarme lo que sintió por mi. Esto era el fin de mi vida. A partir de ese momento recordaría a Danny pasara lo que pasara. No podría volver a escuchar nada de música sin acordarme de él. Iba a tener que dejar de escuchar música. Mi vida se precipitaba hacia un abismo sin vuelta atrás.
  •    No lo hagas por favor. Si de verdad me quieres no hagas que todos mis grupos favoritos me recuerden a ti, no podré soportarlo. Si me quieres déjame ir. Danny ya lo intentamos y no funcionó. – intentaba con todas mis fuerzas contener las lágrimas.

Un nudo se formó en mi garganta y las ganas de llorar iban en aumento.
  •    Lo siento, pero si te dejo marchar me arrepentiré toda la vida. No puedo vivir sin ti, no puedo dejarte ir sin luchar.
  •    Es tarde. – dije en un susurro de voz.
  •    No, para mi no lo es.

No pude contenerlo más y un par de lágrimas corrieron por mis mejillas. Estaba asustada por lo que podía pasar a partir de ese momento si les hacía caso y escuchaba lo que Danny tenía que decirme. Mi cabeza me pedía que saliera corriendo de allí, pero en cambio reaccioné sentándome en el suelo, enfrente de él. Esperando que empezara su historia en forma de musical.

Supongo que una parte de mi necesitaba estar segura de la decisión que estaba tomando. Estar segura de que lo nuestro no iba a ninguna parte por mucho que mi corazón sintiera que solo podía ser feliz a su lado.

Al verme sentarme, Danny sonrió satisfecho. Sus ojos comenzaron a brillar de forma especial, como si un rayo de sol hubiera aparecido en un día nublado. Me dio las gracias en un susurro y sonrió.

Yo me limpié las lágrimas que seguían corriendo por mis mejillas lentamente.
  •    Creo que la mejor elección para expresar lo que sentí la primera vez que te vi es Taylor Swift. Es como si esa chica se hubiera metido en mi cabeza.
  •    Si, es como si cogiéramos su diario. – le dedique una tímida sonrisa.
  •    Si. – dijo poco convencido. – Bueno yo no tengo ni idea eso de escribir diarios y tal, pero es verdad que hay dos canciones que transmiten perfectamente lo que sentí por ti.

Se acercó a coger la guitarra y volvió a sentarse en el mismo sitio.
  •    La primera vez que te vi fue así. Tenía una guitarra en las manos y estaba cansado de todo el día. Cansado de entrevista y de comentarios vacíos sobre nosotros. Pero esa tarde cuando te vi por primera vez y vi esos ojos brillar pensé que todas esas entrevistas valían la pena si una de nuestras canciones podía hacer brillar unos ojos de esa forma.


Comenzó a rasgar la guitarra comenzando las primeras notas de Enchanted. Un nudo se instaló en mi garganta desde ese momento, cortándome parte de la respiración. No podía creer lo que estaba escuchando. Danny me cantaba como la primera vez que nos vimos, la primera vez que escuché Not Alone.

Your eyes whispered "have we met?"
Across the room your silhouette starts to make it's way to me

The playful conversation starts

Había cogido una de mis canciones favoritas y le estaba poniendo con ella banda sonara a la primera vez que le observé cantar a las puertas de una habitación cerrada.

Pero habían pasado demasiadas cosas desde ese encuentro. Pero no podía parar de pensar en esa tarde fría de noviembre, en ese escalofrío al verle al fondo del pasillo, esa sensación en el estomago cuando me sonrió por primera vez.

This is me praying that this was the very first page
Not where the story line ends
My thoughts will echo your name until I see you again
These are the words I held back as I was leaving too soon
I was enchanted to meet you

Y no pude contener las lágrimas. No entendía como había podido perder todo eso que sentí esa primera noche. Como me había permitido arruinar lo que llegué a pensar que sería la historia de mi vida. Esa que te hace vivir y querer sentarte delante de un ordenador para luego publicarla al mundo, para que se den cuenta que de vez en cuando, hay alguien que consigue hacer real la historia del príncipe y la princesa.



  •    No deberías estar llorando. Esta parte de la historia es feliz. – dijo cuando terminó la canción.
  •    No estoy llorando porque la historia sea triste, sino porque parece que estás hablando de otras personas. – contesté intentando controlar mi llanto.

Tras mis palabras me dedicó una sonrisa partida, parecía que no esperaba que llorara de esa forma. Pero aunque intentará contenerme no podía hacerlo. Era frustrante. Era como ver una película, una película que no puedes cambiar, una película que relata lo que fue tu vida. Aunque ahora mismo no se parezca en nada a ella.

  •    Si quieres ir a beber agua, tengo un par de canciones más.
  •    ¿Por qué mis canciones? ¿Por qué no otras? ¿Tus favoritas? Otras. – intentaba entenderle.
  •    Tiempo al tiempo. No puedo destapar todas mis armas la primera noche. – y esta vez si sonrió de forma picara.

Y continuó tocando la guitarra. Estaba en plena crisis mental, mi cerebro funcionaba a una velocidad de vértigo. Intentaba ordenar todas las ideas y pensamientos que se amontonaban. Imágenes de esos momentos, dolor, momentos buenos y no tan buenos. Más dolor.

  •    Cuando eres famoso, cuando la gente dice estar enamorado de ti por motivos irreales, comienzas a valorar las pequeñas cosas. Aprendes a identificar miradas, intentas descubrir a través de los ojos si la gente te dice la verdad o solo busca algo de ti. Tu mirada esa noche en el bar, tu forma de tratarme me hizo darme cuenta de que era una persona normal, un tío que ligaba con una tía que acababa de conocer en un bar. – tomo aire y continuó. – Pero esos ojos me persiguieron a la mañana siguiente cuando te dejé dormida y me fui a trabajar. Y cuando volví a buscarte ya era demasiado tarde. Esa fue la primera vez que pensé que te había perdido, sin ni siquiera ser mía.


Cada vez estaba más sorprendida de todas aquellas palabras. Era tan irreal que yo hubiera vivido eso. Era como darle una triple dimensión a mi vida y me asustó esa visión.
Your beatiful eyes
Stare right into mine
And sometimes I think of you late at night
I don't know why


No iba a poder escuchar a Taylor nunca más en mi vida. Me quedé quita, intentando centrarme en lo que cantaba nada más. Bloqueando los recuerdos.
Era irónico que un tío con esos ojos me cantara a mi nada sobre mis ojos bonitos. Y a mi mente vinieron sus ojos, la primera vez que los vi, cuando me cantó en el bar de Joe, cuando se rompieron al ver a Dougie destrozado, cuando me miró con rabia cuando me vió besar a Adam la primera vez.

Let me love you kiss you
Baby let me miss you
Let me see your dream about
dream about
dream about your eyes, eyes, eyes
beautiful eyes


Algo en mi se tensó al recordar sus palabras delante del bar de Joe esa noche. La noche que dijo que toda esa noche de pasión y arrepentimiento fue un error. Y esas palabras y esa mirada se clavaron en mi corazón y volví a recordar porque no podía funcionar.

Dejé que terminara la canción y cuando lo hizo me levanté lentamente. No tenia fuerzas para más.
  •    Tengo que irme. – dije sin poder mirarle.
  •    ¿Sabes que no he terminado verdad? – dijo algo molesto por mi forma de comportarme.
  •    Lo se, pero creo que por hoy es suficiente. Demasiados recuerdos en menos de quince minutos. – mi tono cada vez era más serio.
  •    Lo sabes, lo sabes igual que yo.
  •    ¿El que se? – ahora si que estaba perdida.
  •    Que estamos hechos el uno para el otro. –continuo seguro de si mismo.
  •    Ojala lo supiera, de verdad. Eso haría todo mucho más fácil.

Y me encaminé hacía los ascensores. Dejándole sentado de la misma forma que ya hice la primera vez que le vi.